Una idea para Cherñajovsky

El buen periodista Diego Cabot de La Nación le hizo hoy una entrevista a Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan, la empresa argentina que fabrica y distribuye electrodomésticos de las marcas Sanyo, Atma, Noblex, Philco, JVC, Pioneer, Microlab, Siam y Braun.

El empresario muestra su fervor industrialista (es decir, proteccionista) desde el comienzo:

No hay posibilidades de concebir una Argentina sin industrias. Por la estructura de la población no se puede pensar un país que pueda vivir del campo y dos o tres servicios básicos, es imposible.

La bandera del industrialismo, que también levanta el gobierno nacional, sin embargo, choca con lo que pasa en el resto del mundo. Si tomamos los 13 países en los cuales la participación de los servicios en el PBI supera el 70% nos encontramos con que allí el PBI per capita (una medida aproximada de la riqueza de los ciudadanos) promedia los US$ 46.000.

Servicios / PBI Agricultura / PBI Industria / PBI PBI Per Capita
Francia 79,80% 1,90% 18,30% $ 42.379
Estados Unidos 79,70% 1,12% 19,10% $ 48.112
Grecia 78,90% 3,30% 17,90% $ 25.630
Gran Bretaña 78,30% 0,70% 21% $ 38.974
Bélgica 77,70% 0,70% 21,60% $ 46.608
Dinamarca 76,40% 4,50% 19,10% $ 59.889
Italia 73,80% 2% 24,20% $ 36.130
Holanda 73,20% 2,80% 24,10% $ 50.085
España 72,60% 3,30% 24,20% $ 31.985
Japón 71,40% 1,20% 27,50% $ 45.903
Suecia 71,30% 1,80% 26,90% $ 57.114
Alemania 71,10% 0,80% 28,10% $ 44.021
Suiza 71% 1,30% 27,70% $ 83.326
Promedio 75% 1,96% 23,05% $ 46.935
Máximo 80% 4,50% 28,10% $ 83.326
Mínimo 71% 0,70% 17,90% $ 25.630
Argentina 59,2% 10,00% 30,70% $ 10.941

Surge la duda, si los países más avanzados del mundo pueden pensarse como un país con “dos o tres servicios básicos” ¿por qué no nosotros? A la luz de los datos, de hecho, no veo cuál es el problema de “desindustrializarse”.

Cherñajovsky también dice que “Si uno quiere tener una industria, algo va a tener que protegerla”.

El problema es que cuando se protege una industria se lo hace con barreras que evitan la competencia y Adam Smith ya nos advirtió de los problemas que esta protección trae aparejada:

Lo que es prudente en la cotidianeidad de una casa no puede no serlo en la de un gran reino. Si un país puede proveernos con un producto más barato de lo que nosotros podemos producirlo, será mejor comprárselo a ese país con una parte del producto de nuestra industria, empleada en una forma que nos da una ventaja.

El acto de la protección, per se, implica frenar el ingreso de productos que pueden conseguirse más baratos en el exterior. De esa forma, los productores locales pueden cobrar precios más caros que en el caso de que la economía fuera más abierta. Un informe de la Fundación Pensar, demuestra, efectivamente, que este es el caso de la Argentina, donde un televisor LED se consigue 92% más caro que en Chile.

Ahora bien, incluso un economista liberal como John Stuart Mill consideraba que la protección de la competencia extrajera era razonable si se hacía por un tiempo definido y para proteger industrias nacientes que pudieran, en el largo plazo, “caminar solas”.

¿Es este el caso de Newsan?

Cabot: ¿Cómo es la calidad de los productos fabricados en el país?

Cherñajovsky: Son internacionales; incluso en algunos sectores tenemos más modernidad y automatización que en plantas de primer nivel mundial dado que en China es más barata la mano de obra que la tecnología.

Entonces, si Newsan tiene calidad internacional ¿para qué necesita que sus productos sean protegidos de la competencia extranjera?

Podría argumentarse que quiere preservar las fuentes de trabajo y que como la competencia afectaría sus márgenes de rentabilidad, eso complicaría la tarea. Sin embargo, ni bien comienza la nota nos enteramos que el empresario en cuestión es coleccionista de arte. Dice Diego Cabot:

Todo vale para mostrar una parte de las obras que atesora. Colgadas del techo, de las paredes, apoyadas en los muebles o instaladas en una vitrina. Da lo mismo.

Se trata de un paseo gratuito por el arte contemporáneo hasta llegar a la oficina de Cherñajovsky

Considerando esto, podemos darle una idea al señor Cherñajovsky. Si se abre la economía, los productos comprados por los argentinos serán más baratos. Y si a usted se le cae la rentabilidad, puede vender algunos cuadros para mantener las fuentes de trabajo.

Adam Smith también dijo que las políticas proteccionistas son:

…en todos los casos una pieza completa de engaño, por el cual los intereses del Estado y la nación se ven constantemente sacrificados por el de una clase particular de comerciantes

Esa clase está integrada por empresarios como Cherñajovsky, cuya colección de arte nos cuesta (un poquito) a todos los argentinos.

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