<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Iván Carrino &#187; John Maynard Keynes</title>
	<atom:link href="https://www.ivancarrino.com/etiqueta/john-maynard-keynes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.ivancarrino.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 21 Apr 2026 12:13:13 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.8.9</generator>
	<item>
		<title>Harrod y Hayek sobre la personalidad de J.M. Keynes</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/harrod-y-hayek-sobre-la-personalidad-de-j-m-keynes/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=harrod-y-hayek-sobre-la-personalidad-de-j-m-keynes</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/harrod-y-hayek-sobre-la-personalidad-de-j-m-keynes/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Jul 2018 07:38:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[carácter]]></category>
		<category><![CDATA[Friedrich Hayek]]></category>
		<category><![CDATA[historia del pensamiento]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[personalidades]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3369</guid>
		<description><![CDATA[En 1951, cinco años después de la muerte de Keynes, el economista inglés Roy Forbes Harrod (famoso por el modelo Harrod-Domar), publicaba &#8220;La Vida de John Maynard Keynes&#8221;, una biografía de 15 capítulos y más de 600 páginas. Poco tiempo después, en 1952, Friedrich A. Hayek (premio Nobel de economía en 1974) realizó una reseña [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En 1951, cinco años después de la muerte de Keynes, el economista inglés Roy Forbes Harrod (famoso por el modelo Harrod-Domar), publicaba &#8220;La Vida de John Maynard Keynes&#8221;, una biografía de 15 capítulos y más de 600 páginas.</p>
<p>Poco tiempo después, en 1952, Friedrich A. Hayek (premio Nobel de economía en 1974) realizó una reseña del libro, que fue publicada en The Journal of Modern History, en junio de 1952.</p>
<p>En ese texto, que puede encontrarse hoy en <a href="http://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/C/bo3614356.html">Contra Keynes and Cambridge</a> (editado por Bruce Caldwell), el otrora archirrival de Keynes, pero quien según sus propias palabras siempre tuvo una &#8220;muy cordial&#8221; relación con él, destaca dos interesantes facetas de la personalidad del inglés.</p>
<p>En una parte, afirma:</p>
<blockquote><p>[Keynes] le debía su éxito fundamentalmente a <strong>una extraña combinación de brillantez y rapidez mental</strong> con una maestría en el manejo del idioma inglés en donde pocos podían hacerle frente -lo que no se menciona en La Vida pero que para mí siempre resultó su activo más importante- además de una voz de cautivadora persuasión. Como erudito, era incisivo en lugar de profundo, y estuvo guiado por una fuerte intuición que lo hacía probar su punto una y otra vez por diferentes caminos.</p></blockquote>
<p>Más adelante, agrega:</p>
<blockquote><p>Harrod es muy franco acerca de las deficiencias de temperamento de Keynes, &#8220;no solo sus pequeños defectos&#8221; -impetuosidad, cambios de puntos de vista, hablar más allá de su libro- sino también su fuerte propensión a las apuestas, <strong>su crueldad y grosería ocasional en la discusión (&#8220;todo parecía justo para él en la guerra de las controversias&#8221;)</strong>, su tendencia a &#8220;<strong>cultivar la apariencia de la omnisciencia</strong>&#8221; y de &#8220;siempre estar listo para lanzar una cifra para ilustrar un punto&#8221;.</p></blockquote>
<p>Muchos años después, en 1983, Hayek publicó una nota en The Economist, a 100 años del nacimiento de Keynes, donde volvió a ofrecer detalles sobre la personalidad de su contrincante en el pensamiento económico.</p>
<p>Allí, en &#8220;<a href="https://www.econbiz.de/Record/the-keynes-centenary-the-austrian-critique-hayek-friedrich/10002751599">The Keynes Centenary: The Austrian Critique</a>&#8220;, sostuvo:</p>
<blockquote><p>Pero, por paradójico que esto pueda sonar, [Keynes] no era ni un economista muy entrenado ni tampoco principalmente preocupado por el desarrollo de la economía como ciencia. En última instancia él ni siquiera pensaba en la economía como una ciencia, tendiendo a considerar su capacidad superior para proveer <strong>una justificación teórica como una herramienta legítima para persuadir al público para que demandara las políticas que su intuición le decían que eran las indicadas en el momento</strong>.</p></blockquote>
<p>En síntesis, de acuerdo con Hayek, Keynes era brillante y rápido, pero también podía llegar a ser hasta grosero en las discusiones, en su afán por mostrar su aparente conocimiento completo sobre todos los  temas. Finalmente, a pesar de la buena relación que mantuvieron, Hayek parece pensar que Keynes solo usaba la economía como herramienta para avanzar en su agenda política particular, pero sin mayor profundidad analítica.</p>
<p>Datos e impresiones curiosas de un  personaje tan famoso como vigente en las discusiones económicas de nuestro país.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/harrod-y-hayek-sobre-la-personalidad-de-j-m-keynes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El problema no es bajar la inflación, el problema es la inflación</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/el-problema-no-es-bajar-la-inflacion-el-problema-es-la-inflacion/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-problema-no-es-bajar-la-inflacion-el-problema-es-la-inflacion</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/el-problema-no-es-bajar-la-inflacion-el-problema-es-la-inflacion/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Mar 2018 11:00:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Contraeconomía]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Friedrich Hayek]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[MIlton Friedman]]></category>
		<category><![CDATA[recesión]]></category>
		<category><![CDATA[Sturzenegger]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3174</guid>
		<description><![CDATA[De acuerdo con un alto funcionario del gabinete económico, bajar la inflación puede colapsar la economía. El tema no es nuevo. La inflación es, desde hace varios años, una de las principales preocupaciones de los argentinos. Esto es completamente comprensible. La suba de precios licúa los salarios, castiga el ahorro y, producto de la incertidumbre [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>De acuerdo con un alto funcionario del gabinete económico, bajar la inflación puede colapsar la economía.<span id="more-3174"></span></strong></p>
<p>El tema no es nuevo. La inflación es, desde hace varios años, una de las principales preocupaciones de los argentinos.</p>
<p>Esto es completamente comprensible. La suba de precios licúa los salarios, castiga el ahorro y, producto de la incertidumbre que genera, <strong>aleja las inversiones reduciendo el crecimiento económico</strong>.</p>
<p>A nuestro país en particular se le suma su larga historia inflacionista, que lo llevó a quitarle trece ceros a la moneda, sufrir dos hiperinflaciones y… para peor, no aprender de los errores.</p>
<p>Durante la década de los 2000, cuando prácticamente toda la región logró dominar la inflación, nosotros y Venezuela fuimos las ovejas negras del grupo. Viva el mercado interno, el déficit fiscal, y que lo pague la “soberanía monetaria”. Así terminó el cuento: <strong>los dos países con las mayores inflaciones de la región, cepo cambiario y crisis</strong>.</p>
<p>En este contexto, no solo sorprende que algunos analistas todavía duden de los beneficios de reducir la inflación, sino que deslicen esas ideas los propios miembros del gobierno.</p>
<p>Eso fue lo que recientemente hizo el Jefe de Gabinete del Ministerio de Hacienda.</p>
<p>En medio de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NMy5CwBR3UI">una correcta entrevista con  Nelson Castro</a>, Guido Sandleris deslizó que <strong>“lo difícil no es bajar la inflación, sino hacerlo sin que genere un colapso en la actividad económica”</strong>.</p>
<p>Para el economista, bajar la inflación es una prioridad de “Cambiemos”, pero hay que hacerlo de alguna manera precavida, porque el costo puede ser el colapso de la actividad.</p>
<p>¿Es esto así?</p>
<h3><strong>Comentario Keynesiano</strong></h3>
<p>¿De dónde proviene la idea de que bajar la inflación conlleva necesariamente costos para la economía?</p>
<p>Indagando en pensadores pasados, uno inevitablemente tiene que llegar al economista inglés, John Maynard Keynes. Es que fue Keynes quien, en su Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero, explicó la relación entre –precisamente- el dinero, la tasa de interés, la actividad y el empleo.</p>
<p><strong>Para Keynes, la clave del crecimiento es la “demanda efectiva”</strong>, que podría definirse como el gasto total de una economía. Cuando más gastamos, más invierten las empresas, más contratan trabajadores, y entonces mejor nos va a todos.</p>
<p>Ahora para que dichos gasto e inversión se incrementen, el gobierno puede acceder a una “herramienta de política económica” como la cantidad de dinero. Así, <strong>al imprimir más dinero, puede reducir la tasa de interés, impulsar la demanda y finalmente el crecimiento.</strong> Aunque, claro, esto tendrá efecto en el nivel de precios.</p>
<p>En palabras de Keynes:</p>
<blockquote><p><em>… debemos considerar en primer lugar el efecto de los cambios en la cantidad de dinero sobre la magnitud de la demanda efectiva; y <strong>el crecimiento de ésta irá, en términos generales, a aumentar la cantidad de ocupación y a elevar el nivel de precios</strong>. Así (…) tendremos, de hecho, una situación en que <strong>los precios ascienden gradualmente a medida que la ocupación crece</strong>.</em></p></blockquote>
<p>Como se observa, para el padre de la llamada Revolución Keynesiana, la inflación es la característica distintiva de una economía que crece y que va camino a obtener el pleno empleo.</p>
<p>Se sigue de esto, entonces, que una caída de la inflación, o la deflación, es característica de lo contrario. Menos dinero es mayor tasa de interés, menor demanda efectiva y, por tanto, caída de actividad y aumento del desempleo.</p>
<p>La Curva de Phillips, que plantea que existe una relación negativa entre inflación y desempleo es una elaboración que deriva directamente del planteo keynesiano.</p>
<h3><strong>Contrarrevolución y evidencia empírica</strong></h3>
<p>La idea de que la inflación es buena para el crecimiento nunca fue bien recibida por los economistas liberales.</p>
<p>Friedrich A. Hayek, economista austriaco, se opuso marcadamente a Keynes en la década del ‘30 y planteó que la inflación es la causa de las crisis y el desempleo, no su remedio.</p>
<p>Sin embargo, en esa época nadie lo escuchó. Hubo que esperar recién hasta finales de los ’70, cuando el mundo se encontró con <strong>una situación imposible para la teoría keynesiana: la <em>estanflación</em></strong><em>.</em></p>
<p>En dichos años, Estados Unidos y Europa atravesaban momentos de alta inflación con desempleo y no encontraban la forma de salir del embrollo. Este escenario dio lugar al <strong>resurgimiento de los liberales que, encabezados por Milton Friedman</strong>, explicaron que no existía tal “Curva de Phillips” en el largo plazo, y que <strong>más inflación  no implicaba menor desempleo</strong>.</p>
<p>Alternativamente: bajar la inflación no destruía fuentes de trabajo ni colapsaba la actividad económica.</p>
<p>Más adelante en el tiempo se analizaron casos empíricos de procesos de desinflación. <a href="http://www.nber.org/papers/w5209">William Easterly y Michael Bruno</a>, por ejemplo, encontraron que terminar con una “crisis inflacionaria” (que ellos definen como dos años de inflación por encima de 40% anual) genera un <strong>cambio positivo en el crecimiento económico per cápita de 3,3 puntos porcentuales</strong>.</p>
<p>Este resultado, si bien no tan marcado, se mantiene para cuando se termina con procesos inflacionarios sostenidos de entre 20-40% de inflación anual. <strong>El crecimiento per cápita de los países pasa a un 1,2% anual, contra un 0% de crecimiento promedio durante la vigencia de la crisis inflacionaria</strong>.</p>
<p>Estos hallazgos quedan bien ilustrados por algunos países de Sudamérica, como México, Chile o Colombia, quienes redujeron sus tasas de inflación, al mismo tiempo que su economía comenzaba a crecer de manera marcada.</p>
<p><img alt="" src="https://contraeconomia.com/wp-content/uploads/2018/02/2018.03.01.png" width="764" height="558" /></p>
<p>Entre 1990 y 1997, Chile pasó de tener una inflación de 27% anual a una de 6%. Su PBI per cápita se multiplicó por 2,3 en dicho período. En México bajó de 159% a 8% en 6 años, período en el cual el PBI per cápita se multiplicó por 2,6.</p>
<p>En Colombia, la caída de la inflación fue más lenta, pero durante toda la década del noventa se verificó una desinflación con crecimiento, el cual se disparó una vez que la inflación se estabilizó en un dígito anual.</p>
<h3><strong>Argentina no es la excepción</strong></h3>
<p>A pesar de la teoría y los datos, algunos siguen insistiendo con que Argentina es la excepción a la regla y que “acá seguro no funciona”. Sin embargo, <a href="http://www.bcra.gov.ar/Institucional/DescargaPDF/DownloadPDF.aspx?Id=225">un reciente análisis</a> hecho por el propio Banco Central mostraba que la relación entre inflación y crecimiento es negativa también en nuestro país.</p>
<p><img class="aligncenter" alt="" src="https://contraeconomia.com/wp-content/uploads/2018/02/2018.03.01a.png" width="582" height="494" /></p>
<p>El presidente de la institución, lo explicaba así:</p>
<blockquote><p><em>&#8230; los años de menor crecimiento en Argentina no se vieron acompañados de baja inflación y viceversa. Si algo parecería indicar el grafico, es <strong>que los años de mayor inflación son los de peor desempeño económico, no los mejores</strong>.</em></p></blockquote>
<p>Cerrando el asunto, la frase del Jefe de Gabinete del Ministerio de Hacienda puede ser anecdótica en medio de una entrevista bastante larga y con conceptos correctos en general. Sin embargo, la idea de que bajar la inflación implica costos de magnitudes incalculables está muy extendida en nuestro país.</p>
<p>Por eso viene bien para volver a aclarar el punto: b<strong>ajar la inflación no es el problema, el problema es tener inflación</strong>.</p>
<p>Publicado originalmente en ContraEconomía.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/el-problema-no-es-bajar-la-inflacion-el-problema-es-la-inflacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El fiasco de la política fiscal expansiva</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/el-fiasco-de-la-politica-fiscal-expansiva/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-fiasco-de-la-politica-fiscal-expansiva</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/el-fiasco-de-la-politica-fiscal-expansiva/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Aug 2016 14:09:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Inversor Global]]></category>
		<category><![CDATA[Adam Smith]]></category>
		<category><![CDATA[economía keynesiana]]></category>
		<category><![CDATA[gasto público]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[política fiscal]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=2213</guid>
		<description><![CDATA[En el gobierno creen que la economía va a reactivarse una vez que pongan en marcha la parafernalia del gasto estatal. Una pena que no se haya aprendido la lección de Kicillof. Un joven emprendedor estaba preocupado por sus finanzas personales. Tras meses de pensar y pensar, no encontraba la forma de incrementar sus ingresos, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #808080;"><strong><em>En el gobierno creen que la economía va a reactivarse una vez que pongan en marcha la parafernalia del gasto estatal. Una pena que no se haya aprendido la lección de Kicillof</em>.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="line-height: 1.5em;">Un joven emprendedor estaba preocupado por sus finanzas personales. Tras meses de pensar y pensar, no encontraba la forma de incrementar sus ingresos, por lo que decidió buscar ayuda consultando a dos amigos economistas.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
El primer profesional que visitó se identificaba con la corriente principal del pensamiento económico. Es decir, esa que de acuerdo con Peter Boettke abarca desde David Hume y Adam Smith y llega hasta F. A. Hayek y James Buchanan.</p>
<p>La conversación se dio de esta forma:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">- Estimado amigo, me gustaría ganar $ 100 más por mes: ¿Qué me aconsejas?</p>
<p style="text-align: justify;">- Bueno querido amigo, te recomiendo que ahorres un poco cada mes, y luego busques invertir ese ahorro en un proyecto productivo que le sirva a la gente. De esa manera vas a generar una rentabilidad que te permitirá ganar esos $ 100 que estás buscando.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Luego de visitar a su primer contacto, se dirigió al segundo. Su nuevo consejero también era economista, pero identificado con la corriente keynesiana. La charla fue la siguiente:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">- Estimado amigo, me gustaría ganar $ 100 más por mes: ¿Qué me aconsejas?</p>
<p style="text-align: justify;">- Muy fácil mi estimado, tienes que salir a gastar $ 100.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Desde el punto de vista keynesiano, el motor del crecimiento económico es el gasto público. Cuando el gobierno gasta, entonces genera ingresos para una parte de la economía, pero esta parte luego lo vuelca a otros sectores generando un “efecto multiplicador” que reactiva el consumo, la demanda agregada y el bienestar social. Para que el efecto multiplicador tenga un impacto verdadero, el gasto debe ser preferentemente deficitario. Así, el déficit público aparece como la receta perfecta para encender la economía cuando ésta se encuentra alicaída.</p>
<p>La tesis keynesiana está prendiendo en el gobierno. Recientemente en La Nación, el periodista Néstor Scibona escribía que, para cambiar las expectativas de la economía, el gobierno tenía pensada una batería de instrumentos. Entre ellos, el principal era una <em>“política fiscal expansiva, basada en mayor ritmo de ejecución de obras públicas de carácter social y licitaciones de nuevos proyectos de infraestructura vial y ferroviaria (&#8230;) y el pago de juicios y/o mejora de haberes a más de 2 millones de jubilados de ingresos medios”</em>.</p>
<p>Como se observa, luego de reconocer que el déficit era uno de los principales económicos a resolver y que las cuentas fiscales debían ordenarse para bajar la inflación, ahora el gobierno parece que se compromete a hacer precisamente lo contrario. Darle “bomba” al gasto público (e incumplir sus objetivos de déficit) con la ilusión de que así la economía vuelva a crecer.</p>
<p>El problema de este enfoque es que ya se aplicó y fue <strong>un estruendoso fracaso</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, los ministros Lorenzino y Kicillof llevaron adelante una agresiva política fiscal. El déficit, que sin la contabilidad creativa ya ascendía a $AR 84.300 millones en 2012, se multiplicó por 4 en 2015, ascendiendo a $AR 370.000 millones o más del 6% del PBI.</p>
<p style="text-align: justify;"><img class="aligncenter" tabindex="0" alt="" src="https://ci6.googleusercontent.com/proxy/6Gp_8e5_dBDM3lUwY0BX9V_xLoTueJIt3IyEnP3Clf9HkjkFdRjo7HiCoO6ZuoZJXhp9zxYIGC8WUjh0bSfq7U3O7xJk26kZL6-SfOzmG0yENCzD=s0-d-e1-ft#http://media.igdigital.com/mailing/externos/imgs-news/1-DF.png" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El efecto de esta expansión del gasto deficitario del gobierno no fue el esperado por los keynesianos</strong>. Durante esos 4 años, la economía estuvo prácticamente estancada, creciendo al 0,3% promedio por año y reduciendo el producto per cápita de los argentinos. Por si esto fuera poco, <strong>el período estuvo signado por el aumento del nivel de pobreza</strong>.</p>
<p>Lo curioso del gobierno actual no es tanto que no haya aprendido la lección de “la era Kicillof”, sino que no escuche la opinión de los propios miembros de su equipo económico al respecto. En el año 2013, Federico Sturzenneger publicó un libro titulado “Yo no me quiero ir”. Allí explicaba por qué los aumentos del gasto público no reactivaban la economía:</p>
<blockquote><p><em>Una manera de ver que el impacto (de aumentar el gasto público) puede no ser significativo, parte de entender que cuando el gobierno gasta, primero tiene que conseguir el financiamiento para ese gasto; es decir, tiene que cobrar impuestos o tomar la plata prestada. Pero esto implica que mientras gasta por un lado, le resta un poder de compra similar a quienes les está cobrando impuestos o de quienes está tomando deuda</em></p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Nada es gratis. Ni siquiera el déficit fiscal. Si el gobierno gasta y cobra impuestos, no hay un mayor gasto total. Si gasta con déficit, alguien tiene que financiar el déficit prestándole plata al tesoro. Si nadie lo hace, todavía queda la inflación, que no es otra cosa que la imposición de un nuevo impuesto que reduce la capacidad de consumo de la gente.</p>
<p>La idea de que el aumento del gasto público estimula la economía tiene pies de barro tanto en la teoría como en la práctica. Así que <strong>un consejo para el actual equipo económico es que deje de guiarse por los cantos de sirena de los<em>gastoadictos</em> y siga en el camino de equilibrar las cuentas públicas</strong>.</p>
<p>Solo si se baja el déficit achicando el gasto habrá posibilidad de bajar impuestos. Y <strong>solo con una menor carga tributaria Argentina tendrá la probabilidad de volver a crecer para alcanzar a los países que progresan en el mundo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Publicado originalmente en <a href="https://igdigital.com/2016/08/el-fiasco-de-la-politica-fiscal-expansiva/">Inversor Global</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/el-fiasco-de-la-politica-fiscal-expansiva/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En el largo plazo ¡estamos todos vivos!</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/en-el-largo-plazo-estamos-todos-vivos/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=en-el-largo-plazo-estamos-todos-vivos</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/en-el-largo-plazo-estamos-todos-vivos/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 May 2015 22:51:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[economía argentina]]></category>
		<category><![CDATA[intervencionismo]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=1520</guid>
		<description><![CDATA[Al igual que los Estados Unidos en la década del ’30, Argentina siguió las recetas keynesianas para salir de la gran crisis de 2001. En la actualidad, la economía sufre las consecuencias de haber elegido ese camino. El 24 de octubre de 1929 la bolsa de los Estados Unidos cayó un 9%. Fue un jueves, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="color: #808080;"><strong><i>Al igual que los Estados Unidos en la década del ’30, Argentina siguió las recetas keynesianas para salir de la gran crisis de 2001. En la actualidad, la economía sufre las consecuencias de haber elegido ese camino.</i></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;">El 24 de octubre de 1929 la bolsa de los Estados Unidos cayó un 9%. Fue un jueves, y dada la magnitud de la caída, que llegó al 70% en algunas acciones, el día pasó a la historia como el “jueves negro”. La bolsa se anticipaba a <strong>la Gran Depresión</strong>, un período de merma de la producción y elevado desempleo que azotó a los Estados Unidos y al mundo durante la década del ’30.</p>
<p style="text-align: justify;">La Gran Depresión dividió a los economistas. Por el lado de los que defendían la economía de mercado, se explicaba que la recesión era producto de errores previos de política económica y que todo lo que el gobierno pudiera hacer para promover la reactivación sería contraproducente. Del otro lado, emergía la figura de John Maynard Keynes.</p>
<p style="text-align: justify;">Keynes abogaba por una política activa del gobierno que sacara al país de la recesión. En este marco, defendió la<strong>política monetaria expansiva</strong> (es decir, el aumento de la impresión de dinero) y también una política de<strong>incremento del gasto público</strong> para reactivar la demanda. En una discusión previa acerca de la teoría cuantitativa del dinero, este economista inglés había afirmado que, si bien en el largo plazo, los riesgos advertidos por los otros economistas eran ciertos (la emisión monetaria generaría inflación), esto no era algo que debía tenerse en cuenta. En sus palabras:</p>
<p style="text-align: justify;">“Pero el largo plazo no es una buena guía para abordar los acontecimientos del presente. En el largo plazo, estamos todos muertos. Los economistas tienen un tarea muy sencilla por delante si en épocas de tormenta solo pueden advertirnos que, cuando la tormenta pase, el océano volverá a estar calmo” (énfasis en el original).</p>
<p style="text-align: justify;">La frase quedó grabada en la historia al tiempo que las políticas keynesianas se pusieron en práctica. Luego de superada la depresión, <strong>el keynesianismo se transformó en la nueva ortodoxia</strong> económica.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, hacia la década del ’70, Estados Unidos entró en un proceso hasta entonces desconocido: <strong>la estanflación</strong>, una situación de alta inflación, estancamiento económico y elevado desempleo. Las bases de la teoría de Keynes fueron puestas en duda, y la población y los dirigentes políticos volvieron a mirar hacia el liberalismo económico.</p>
<p style="text-align: justify;">En Argentina, este proceso se dio en un lapso de tiempo más reducido. Es que nuestro país también tuvo su Gran Depresión a comienzos de la década del 2000. En ese año el PBI cayó 0,8%, mientras que al año siguiente la economía se contrajo 4,4%. Esta recesión ocurrió en un marco de precios estables e, incluso, deflación.</p>
<p style="text-align: justify;">Era el escenario perfecto para las ideas de Keynes. El gobierno solo tenía que emprender políticas activas de emisión monetaria y aumento del gasto público. Sin embargo, existía una traba. La ley de convertibilidad ataba las manos del Banco Central, que no podía emitir dinero de manera discrecional. Finalmente, en 2002 se derogaron los puntos más importantes de esta ley y una nueva era comenzó.</p>
<p style="text-align: justify;">La nueva era no estuvo exenta de costos. La inflación en el año 2002 fue del 40% y el Producto Bruto Interno se desplomó nada menos que un 10,9%, enviando a la pobreza al 50% de la población. Sin embargo, los años siguientes fueron testigos del crecimiento a “tasas chinas”.<br />
El keynesianismo había triunfado. El activismo económico ofreció resultados de corto plazo, sin necesidad de preocuparse por el largo.</p>
<p><a href="http://inversor.global/wp-content/uploads/2015/05/grafico-1.png" rel="prettyPhoto"><img class="aligncenter" alt="grafico" src="http://inversor.global/wp-content/uploads/2015/05/grafico-1.png" width="610" height="480" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Luego de 5 años de crecimiento a tasas del 8,5% promedio (comparables a las de India y China) con una inflación promedio del 12%, la confianza en la capacidad del gobierno para manejar la economía era infinita. Incluso llegamos a creer que un poco de inflación es necesario para el crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, rápidamente se pasó a una segunda etapa. Desde el año 2008 al 2011 el crecimiento promedio bajó al 3,0%, mientras que los precios ya crecían por encima del 20% anual.</p>
<p style="text-align: justify;">A partir de 2011 la inflación no solo no se ha reducido, sino que ha recrudecido. El año pasado, según estadísticas privadas, los precios crecieron 37,5% anual. Incluso si tomamos los números del INDEC, vemos que la inflación quintuplica el promedio mundial. Además, el PBI no solo se contrajo 2,5% en 2014 sino que volverá a hacerlo en 2015, un 1,6%. <strong>12 años después de la salida de la convertibilidad, nos toca vivir nuestra propia estanflación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero esto no es todo. Los argentinos convivimos hace más de tres años con control de cambios y todo tipo de controles de precios. Las exportaciones caen, junto con las importaciones, el mercado laboral está estancado, el desempleo es de los más altos de la región y la pobreza se encuentra en niveles alarmantes y en aumento.</p>
<p style="text-align: justify;">En este marco, la frase de Keynes se torna poco feliz y, finalmente, exige ser reescrita. Es que <strong>en el largo plazo, no estamos “todos muertos”, sino todos vivos, padeciendo las consecuencias negativas de las políticas keynesianas</strong> emprendidas en el pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">Publicado originalmente en <a href="https://igdigital.com/2015/05/en-el-largo-plazo-estamos-todos-vivos/">Inversor Global</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/en-el-largo-plazo-estamos-todos-vivos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Javier Milei sobre Keynes, Friedman y la economía kirchnerista</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/javier-milei-sobre-keynes-friedman-y-la-economia-kirchnerista/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=javier-milei-sobre-keynes-friedman-y-la-economia-kirchnerista</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/javier-milei-sobre-keynes-friedman-y-la-economia-kirchnerista/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Apr 2015 02:13:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Audios]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[economía argentina]]></category>
		<category><![CDATA[economía kirchnerista]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Milei]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[MIlton Friedman]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=1443</guid>
		<description><![CDATA[Javier Milei es economista jefe de la Fundación Acordar y autor de Lecturas de Economía en Tiempos de Kirchnerismo. En este podcast hablamos sobre su libro y abordamos particularmente las ideas de Keynes y Friedman y su aplicación a la realidad de la economía argentina de estos últimos años. Para Milei “Kicillof es el máximo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Javier Milei es economista jefe de la Fundación Acordar y autor de Lecturas de Economía en Tiempos de Kirchnerismo. En este podcast hablamos sobre su libro y abordamos particularmente las ideas de Keynes y Friedman y su aplicación a la realidad de la economía argentina de estos últimos años.</p>
<p>Para Milei “Kicillof es el máximo exponente del keynesianismo en la Argentina y nadie entendió a Keynes tan bien como lo entendió él”, pero el país se transformó en la pesadilla de los keynesianos porque “no paran de aumentar el déficit fiscal y no aumenta el producto”. Además de esto, hablamos sobre Milton Friedman, sus ideas sobre la curva de Phillips, la política monetaria, la inflación, y su pensamiento respecto de la Gran Depresión del ’30, así como de la Gran Recesión del 2008/09 (con “triángulos hayekianos” incluidos). Por último, una pregunta sobre el futuro de la economía argentina, de cara a las elecciones de octubre.</p>
<p>En estos links pueden encontrar extrastos del podcast, con temas particulares:</p>
<p><a href="https://soundcloud.com/iv-n-carrino/con-este-nivel-de-presion-fiscal-es-imposible-volver-a-crecer">1. Sobre el futuro de Argentina</a></p>
<p><a href="https://soundcloud.com/iv-n-carrino/en-europa-goza-de-muy-buena-salud-el-keynesianismo-y-asi-estan">2. Sobre Keynes y el estancamiento europeo</a></p>
<p><a href="https://soundcloud.com/iv-n-carrino/javier-milei-sobre-friedman-bernanke-y-la-gran-recesion">3. Sobre Friedman, Bernanke, Hayek y la Gran Recesión</a></p>
<p><a href="https://soundcloud.com/iv-n-carrino/friedman-el-destructor-de-falacias">4. Sobre Friedman vs. Keynes</a></p>
<p><a href="https://soundcloud.com/iv-n-carrino/kicillof-es-el-maximo-exponente-del-keynesianismo-en-argentina">5. Sobre el uso y abuso de Keynes en la política económica</a></p>
<p>El podcast puede escucharse en Soundcloud, o bien puede bajarse desde estos links: <a href="https://drive.google.com/file/d/0B35_sGghgPIsSTY5UnBUOEZyTkU/view?usp=sharing">primera parte</a>, <a href="https://drive.google.com/file/d/0B35_sGghgPIsOHRwbDR1SnpFanc/view?usp=sharing">segunda parte</a>, <a href="https://drive.google.com/file/d/0B35_sGghgPIsU285aUZ4TG4xamM/view?usp=sharing">tercera parte</a>.</p>
<p><iframe width="500" height="400" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?visual=true&#038;url=http%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F198674501&#038;show_artwork=true&#038;maxwidth=500&#038;maxheight=750"></iframe></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/javier-milei-sobre-keynes-friedman-y-la-economia-kirchnerista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Mises vs. Keynes</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/mises-vs-keynes/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=mises-vs-keynes</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/mises-vs-keynes/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 08 Nov 2014 00:40:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[economía keynesiana]]></category>
		<category><![CDATA[escuela austriaca]]></category>
		<category><![CDATA[Friedrich Hayek]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[keynesiana]]></category>
		<category><![CDATA[Ludwig von Mises]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=1167</guid>
		<description><![CDATA[Es muy conocido el rap que enfrenta la visión sobre la crisis del &#8217;30 (y la de 2008/09) que tenían el inglés John Maynard Keynes y el austriaco Friedrich August von Hayek. Dada la fama que ha cobrado el video y múltiples análisis que se han escrito sobre este profundo debate, puede dar la sensación [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Es muy conocido el rap que enfrenta la visión sobre la crisis del &#8217;30 (y la de 2008/09) que tenían el inglés <a href="https://www.youtube.com/watch?v=d0nERTFo-Sk">John Maynard Keynes y el austriaco Friedrich August von Hayek</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Dada la fama que ha cobrado el video y múltiples análisis que se han escrito sobre este profundo debate, puede dar la sensación que el único economista austriaco que criticó a Keynes fue Hayek. Sin embargo, el mentor de este último, Ludwig von Mises, también dedicó varios párrafos de sus numerosas obras a criticar el pensamiento del inglés.</p>
<p style="text-align: justify;">En la Acción Humana, por ejemplo, podemos encontrar algunos. Sobre la propensión al consumo, en la página 432 de la edición en inglés:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Lord Keynes y sus discípulos hacen responsable a la falta de la propensión al consumo de todo aquello que consideran insatisfactorio acerca de las condiciones económicas. Lo que se necesita, a sus ojos, para hacer a los hombres más prósperos no es un aumento de la producción, sino un aumento del gasto. Con el fin de hacer posible que la gente gaste más, se recomienda una política &#8220;expansiva&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta doctrina es tan antigua como lo es mala. Su análisis y refutación se llevarán a cabo en el capítulo que trata sobre el ciclo económico.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Sobre la inflación como condición del progreso económico (p. 467):</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Una doctrina muy popular sostiene que la reducción progresiva del poder adquisitivo de la unidad monetaria desempeñó un papel decisivo en la evolución histórica. Se afirma que la humanidad no habría llegado a su actual estado de bienestar si la oferta de dinero no hubiera aumentado en mayor medida que la demanda de dinero. La caída resultante en el poder adquisitivo, se dice, era una condición necesaria para el progreso económico. La intensificación de la división del trabajo y el crecimiento continuo de la acumulación de capital, que han multiplicado la productividad del trabajo, solo podrían sobrevivir en un mundo de progresivas subidas de precios.</p>
<p style="text-align: justify;">La inflación crea prosperidad y riqueza; la deflación, angustia  y depresión económica. Un repaso de la literatura política y de las ideas que guiaron durante siglos las políticas monetarias y de crédito de las naciones revela que esta opinión está casi generalmente aceptada. A pesar de todas las advertencias por parte de los economistas, este es todavía el núcleo de la filosofía económica del lego. Pero también es la esencia de las enseñanzas de Lord Keynes y sus discípulos en ambos hemisferios.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Sobre el gasto público para reactivar la economía (p. 744):</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">En la base del argumento intervencionista siempre está la idea de que el gobierno o el estado es una entidad externa que se encuentra por encima del proceso social de la producción, que posee algo que no proviene del previo cobro de los impuestos a sus súbditos, y que puede gastar este mítico algo en los propósitos definidos . Esta es la fábula de Papá Noel elevada por Lord Keynes al estatus de doctrina económica entusiastamente apoyada por todos aquellos que esperan ventajas personales del gasto público</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Sobre la “ilusión monetaria” (p. 777):</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Lord Keynes considera la expansión del crédito un método eficiente para la abolición de desempleo; él creía que &#8220;una gradual y automática disminución de los salarios reales como consecuencia de la subida de los precios&#8221; no sería tan fuertemente resistida por la mano de obra como cualquier intento de reducir los salarios nominales. Sin embargo, el éxito de un plan de este tipo requeriría un grado poco probable de ignorancia y estupidez por parte de los asalariados.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Sobre la originalidad de las ideas keynesianas (p. 793):</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Keynes no añadió ninguna nueva idea al cuerpo de falacias inflacionistas mil veces refutadas por los economistas. Sus enseñanzas fueron aún más contradictorias e inconsistentes que las de sus predecesores que, como Silvio Gesell, habían sido generalmente recusados por su condición de vanos arbitristas. Él simplemente sabía cómo encubrir el alegato en favor de la inflación y la expansión del crédito en la terminología sofisticada de la economía matemática.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Por último, sobre la “quimera de las políticas contracíclicas” (p. 798 y 799):</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Si el gobierno grava los ciudadanos o toma prestado de ellos, no añade nada a lo que los keynesianos llaman el gasto agregado total. De hecho, restringe el poder del ciudadano para consumir o invertir en la misma medida en que aumenta el suyo propio. Si, sin embargo, el gobierno recurre a los preciados métodos inflacionistas de financiamiento, entonces las cosas son peores, no mejores. Puede así retrasar por un corto tiempo el estallido de la crisis. Pero cuando el inevitable momento de la paga llega, la crisis es más grande cuanto mayor haya sido el esfuerzo del gobierno por posponerla.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/MISESKEYNES.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-1168" alt="MISESKEYNES" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/MISESKEYNES.png" width="477" height="281" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/mises-vs-keynes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La apuesta que Mises les ganó a Keynes y a Friedman</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/la-apuesta-que-mises-les-gano-a-keynes-y-a-friedman/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-apuesta-que-mises-les-gano-a-keynes-y-a-friedman</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/la-apuesta-que-mises-les-gano-a-keynes-y-a-friedman/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Aug 2014 02:03:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Bretton Woods]]></category>
		<category><![CDATA[economía monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[historia económica]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[Ludwig von Mises]]></category>
		<category><![CDATA[MIlton Friedman]]></category>
		<category><![CDATA[oro]]></category>
		<category><![CDATA[patrón oro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=1001</guid>
		<description><![CDATA[Mediados de los &#8217;60. El inglés John Maynard Keynes viaja a Estados Unidos y se junta a tomar una cerveza con dos viejos amigos; Ludwig von Mises y Milton Friedman. La charla es sobre el sistema monetario y el patrón oro en Estados Unidos y el mundo. Mises: ¡Se los digo de una vez, Estados [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Mediados de los &#8217;60. El inglés John Maynard Keynes viaja a Estados Unidos y se junta a tomar una cerveza con dos viejos amigos; Ludwig von Mises y Milton Friedman. La charla es sobre el sistema monetario y el patrón oro en Estados Unidos y el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Mises</strong>: ¡Se los digo de una vez, Estados Unidos tiene que volver al patrón oro con una paridad de 70 dólares la onza!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Keynes</strong>: No digas pavadas Ludwig, el oro es una reliquia bárbara.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Friedman</strong>: Por mucho que esté en desacuerdo con John, lo cierto es que eso del oro no va más. Lo ideal sería que los tipos de cambio fluctúen entre sí libremente. Eso es lo verdaderamente compatible con el libre mercado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Keynes</strong>: ¡Falso! Bretton Woods es el mejor sistema. Estados Unidos se compromete a mantener la paridad en 35 dólares la onza de oro y todos fijamos nuestro tipo de cambio en función del dólar. Es genial, mezclamos la disciplina del patrón oro con cierta flexibilidad y autonomía para los gobiernos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Mises</strong>: Todo bien John, pero el problema es que ese precio del oro es ridículo porque el gobierno no para de imprimir dólares. El precio del oro debe ser mucho más alto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Keynes</strong>: Eso que decís es lo ridículo Ludwig. Es el dólar el que hace que el oro tenga valor. Si se desligara el dólar del oro, por ejemplo, este último valdría solo 6 dólares la onza.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Friedman</strong>: ¡Coincido con John! De hecho te apuesto a que, si en algún momento el dólar deja de estar atado al oro, el oro en dólares se desploma.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Keynes</strong>: ¡Hecho!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Mises</strong>: ¡Hecho! ¿Apostamos una onza de oro?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Unos años después:</strong></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/08/oro-en-dólares.png"><img class="aligncenter  wp-image-1002" alt="oro en dólares" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/08/oro-en-dólares.png" width="471" height="307" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">En agosto de 1971 el presidente Nixon abandonó definitivamente el Patrón Oro en los Estados Unidos. Ya en ese momento, en el mercado libre el oro se transaba a 42 dólares y no a 35 como establecía la paridad oficial. Un año después, el oro costaba 66,9 dólares (un 57% más que el mismo mes del año anterior, y un 91% más que el tipo de cambio fijado previamente de 35 dólares la onza). Para 1974, el precio del oro en dólares se había cuadruplicado.</p>
<p style="text-align: justify;">En honor a la verdad, la apuesta nunca ocurrió. Pero, según cuenta Rothbard, sí pasó algo parecido:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><i style="line-height: 1.5em;">Los únicos otros críticos de Bretton Woods, fueron los economistas del establishment que estaban creciendo en importancia, los monetaristas de Friedman. Mientras que los monetaristas también advirtieron las crisis monetarias que entrañaba el tipo fijo en un mundo de diversos grados de inflación de la moneda, eran incluso más despectivos del oro que sus rivales, los keynesianos. Ambos grupos estaban comprometidos con un dinero fiat, pero mientras que los keynesianos querían un patrón dólar envuelto en una hoja de parra de oro, los monetaristas querían descartar tal camuflaje, abandonar cualquier dinero internacional y, simplemente, tener dineros de papel nacionales fluctuando libremente entre sí. En resumen, los friedmanitas estaban decididos a abandonar todas las virtudes de un dinero internacional y volver al trueque internacional.</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>Keynesianos y friedmanitas sostenían igualmente que los “gold bugs” eran dinosaurios. Mientras que Mises y sus seguidores sostenían que el oro estaba dando respaldo al papel moneda, tanto el ala keynesiana como la friedmanita del establishment económico argumentaban exactamente lo contrario: que era el sólido y sano dólar el que daba valor al oro. El oro, ambos grupos afirmaban, ahora no tenía valor como metal monetario. Córtese la conexión entre el dólar y el oro, dijeron a coro, y se verá que el oro caerá a su valor no monetario, estimado entonces en aproximadamente 6 dólares la onza. </i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>No puede haber ningún experimento de laboratorio genuino en los asuntos humanos, pero estuvimos muy cerca de estar frente a uno en 1968 y, más específicamente, en 1971. Allí estaban dos firmes y opuestos conjuntos de predicciones: los misianos, que afirmaban que si el dólar y el oro se desligaban, el precio del oro denominado en dólares cada vez más abundantes se movería hacia arriba; y el establishment económico, de Friedman a Samuelson, e incluso incluyendo a ex-misianos como Fritz Machlup, que sostenían que el precio del oro podría, si se liberara de su atadura con el dólar, caer en picado desde 35 a 6 dólares la onza.</i></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">La historia completa y más, en <a href="https://mises.org/rothbard/100percent.pdf">este link</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/la-apuesta-que-mises-les-gano-a-keynes-y-a-friedman/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Keynes, el inmortal</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/keynes-el-inmortal/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=keynes-el-inmortal</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/keynes-el-inmortal/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 May 2014 12:51:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[crisis de 2001]]></category>
		<category><![CDATA[crisis del 30]]></category>
		<category><![CDATA[John Maynard Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[Sheldon Richman]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=733</guid>
		<description><![CDATA[Así se titula el nuevo artículo de Sheldon Richman en la página de la Future of Freedom Foundation. Allí, Sheldon (que no es el de The Big Bang Theory) se pregunta por qué todavía sigue vigente el pensamiento del economista inglés John Maynard Keynes. Una respuesta: &#8230; el keynesianismo ofrece una cobertura intelectual para lo que [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Así se titula el <a href="http://fff.org/explore-freedom/article/tgif-immortal-keynes/">nuevo artículo</a> de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sheldon_Richman">Sheldon Richman</a> en la página de la <em>Future of Freedom Foundation</em>. Allí, Sheldon (que no es el de The Big Bang Theory) se pregunta por qué todavía sigue vigente el pensamiento del economista inglés John Maynard Keynes. Una respuesta:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">&#8230; el keynesianismo ofrece una cobertura intelectual para lo que los políticos quieren hacer de todos modos: endeudarse, gastar y crear dinero. Ellos hicieron esto antes de que Lord Keynes publicara su Teoría General en 1936, y querían seguir haciendo esas cosas, incluso cuando esas políticas fueron las responsables de los problemas posteriores.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">El artículo luego indaga en otras causas posibles de la vigencia de Keynes y en un párrafo me hizo acordar a la Argentina. En relación a la crisis del &#8217;30, dice:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Nótese que el problema no se enfocaba en lo que pondría a la economía en una senda sostenible de largo plazo, sino más bien, en lo que le daría, a corto plazo, una apariencia de mejora. Se consideraba obstruccionista advertir que las medidas destinadas a producir esa apariencia traerían problemas en el futuro.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para saber por qué me hace acordar a la historia de nuestro país puede visitarse <a href="https://www.ivancarrino.com/como-argentina-paso-de-keynes-a-marx/">este link</a>.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/05/John-Maynard-Keynes.jpg"><img class="aligncenter  wp-image-734" alt="John-Maynard-Keynes" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/05/John-Maynard-Keynes.jpg" width="390" height="304" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/keynes-el-inmortal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
