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	<title>Iván Carrino &#187; convertibilidad</title>
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		<title>La Convertibilidad no fue control de precios</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Feb 2021 16:14:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Ha fallecido el expresidente Carlos Saúl Menem. Elegido en 1989, gobernó Argentina hasta su derrota 1999 y luego intentó volver a la presidencia, pero se bajó del ballotage en el año 2003, dando lugar a la asunción de Néstor Carlos Kirchner. En materia económica, Menem -y su Ministro de Economía, Domingo Cavallo- será recordado por [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Ha fallecido el expresidente Carlos Saúl Menem. Elegido en 1989, gobernó Argentina hasta su derrota 1999 y luego intentó volver a la presidencia, pero se bajó del ballotage en el año 2003, dando lugar a la asunción de Néstor Carlos Kirchner.</p>
<p>En materia económica, Menem -y su Ministro de Economía, Domingo Cavallo- será recordado por haber pulverizado la inflación. Durante su gestión hubo <strong>8 años consecutivos de inflaciones anuales inferiores al 5%</strong>, algo inédito en la historia del país desde la década del &#8217;40. Interesante es que esto se consiguió incluso cuando, con <a href="https://twitter.com/Juli_Strada/status/1361031487789932547">un decreto de desregulación</a>, el gobierno eliminó una gran cantidad de entes e institutos destinados a controlar los precios y salarios de la economía.</p>
<p>¿Cómo lo hizo? La respuesta es la <a href="http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/328/norma.htm">Ley de Convertibilidad del Austral de 1991</a>, que fijó el tipo de cambio en 10.000 a 1 y luego sustituyó el austral por el peso argentino a una tasa de 10.000 a 1, con lo que <strong>Argentina adquirió una moneda nacional donde $ 1 era equivalente a USD 1.</strong></p>
<p>Desde una perspectiva liberal, suele argumentarse que esta medida -que como decíamos, eliminó la inflación- se trató de algo contrario al liberalismo, puesto que consistió en fijar un precio de la economía. Y, dado que los liberales consideramos que los precios deben ser libres, esta medida no fue liberal. El problema es que <strong>esta afirmación no es del todo correcta.</strong></p>
<p>Es que lo que impuso por ley la ley de convertibilidad no fue un &#8220;precio máximo&#8221; -a lo que los liberales nos oponemos-, sino un límite al poder gubernamental para emitir dinero -algo que los liberales deseamos.</p>
<p>En concreto, impuso <strong>una regla monetaria</strong> por la cual el único motivo por el cual el Banco Central podía emitir nuevos pesos era si ingresaban en las reservas del BCRA nuevos dólares. Esta relación tenía que ser, obviamente, de 1 a 1.</p>
<p>De esta forma, la convertibilidad fue un esquema similar al <strong>Patrón Oro,</strong> solo que en este caso deberíamos hablar de un Patrón Dólar. Y <a href="https://www.cato.org/sites/cato.org/files/pubs/pdf/pa729_web.pdf">como explica George Selgin</a> para el oro:</p>
<blockquote><p>&#8220;Igualmente errónea es la afirmación de que el Patrón Oro es como un control de precios. Aunque el reclamo tiene cierto mérito en el caso de ciertas formas degeneradas de Patrón Oro (&#8230;) el verdadero Patrón Oro es uno en el que la convertibilidad del papel moneda en oro se basa en un contrato vinculante que difiere tanto del control de precios como la obligación de un guardarropas de entregar las prendas de vestir una vez que el propietario entrega el ticket que le dieron al entrar en el establecimiento. En un patrón oro genuino, en otras palabras, no tiene sentido hablar del intercambio de obligaciones en papel por oro como &#8220;compras&#8221; o &#8220;ventas&#8221; a &#8220;precios&#8221; fijos&#8221;</p></blockquote>
<p>Para poner un ejemplo más sencillo aún. Si en Argentina hay 1 millón de unidades monetarias y 1 millón de manzanas, una regla monetaria podría ser la de establecer un tipo de cambio fijo entre el peso y la manzana de 1 a 1 y luego imponer la regla de que solo se incrementará la cantidad de pesos cuando aumente la producción de manzanas.</p>
<p>Esto no implica un &#8220;precio máximo&#8221; para la manzana. Si la manzana se vuelve relativamente escasa respecto de otros bienes, entonces habrá que entregar más bananas, sandías y naranjas por unidad de manzana. En ese contexto, también habrá que entregar más sandías y bananas por cada peso, <strong>que estará ganando poder de compra</strong>. Pero como se observa, el precio de la manzana podrá subir o bajar libremente, a diferencia de lo que ocurre cuando el gobierno impone un precio máximo para la manzana.</p>
<p>Esto mismo ocurrió con el peso y el dólar en la década del &#8217;90. <strong>No se impuso un precio máximo para el dólar. Su relación de intercambio con todos los bienes de la economía podía modificarse libremente. Lo que sí hizo fue establecer un límite a la emisión discrecional de dinero del Banco Central</strong> y fue eso lo que eliminó por completo la inflación por un largo período de tiempo.</p>
<p>Para cerrar, otro indicador que muestra que no había control de precios es que <strong>no había escasez ni brecha cambiaria</strong>. Siempre que se fija un precio de forma arbitraria por ley, o bien aparece la escasez del producto, o bien aparece el mismo producto con otro precio en el mercado negro. Durante la convertibilidad no existió la brecha cambiaria, como sí existió entre 2011 y 2015 y volvió a aparecer a partir de septiembre de 2019, cuando volvieron las restricciones cambiarias, que sí son políticas de precios máximos.</p>
<p>He escrito más sobre la convertibilidad. Pueden encontrar todos mis artículos en <a href="https://www.ivancarrino.com/?s=convertibilidad">este link.</a></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>&#8220;El capitalismo ha sido y sigue siendo el mejor sistema para reducir la pobreza&#8221;</title>
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		<pubDate>Sun, 17 Dec 2017 13:38:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[economía argentina]]></category>
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		<description><![CDATA[Crédito y Caución, una empresa de seguros española, lanzó hace un tiempo la iniciativa Twecos, donde entrevistan a &#8220;las cuentas personales más influyentes sobre conversación económica en la red social Twitter&#8221;. Recientemente tuve el honor de aparecer entre sus seleccionados. Aquí abajo puede leerse la entrevista, publicada originalmente en este link. De 2012 a 2014 usted [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Crédito y Caución, una empresa de seguros española, lanzó hace un tiempo la iniciativa Twecos, donde entrevistan a &#8220;las cuentas personales más influyentes sobre conversación económica en la red social Twitter&#8221;. Recientemente tuve el honor de aparecer entre sus seleccionados. Aquí abajo puede leerse la entrevista, publicada originalmente en <a href="http://www.empresasbandera.com/tweco-ivan-carrino-economia-espanola-argentina/">este link</a>.</p>
<h4><strong>De 2012 a 2014 usted fue analista de la fundación argentina Libertad y Progreso. ¿Qué modelo económico defiende para su país?</strong></h4>
<p>Para mi país, y para cualquier otro del mundo que desee prosperar, defiendo  un sistema basado en la libertad de las personas. Creo que el capitalismo ha sido y sigue siendo el mejor sistema para reducir la pobreza y por eso es tan importante que se le dé al sistema económico la máxima libertad. Eso genera incentivos para invertir, producir e innovar.  Una vez que las fuerzas creativas de los empresarios se liberan, los resultados económicos son asombrosos.</p>
<h4><strong>¿Qué experiencias económicas vividas por Argentina podrían aplicarse a la evolución española y viceversa?</strong></h4>
<p>Muchos economistas recomendaban a los países en crisis en Europa, como España, Portugal o Grecia, abandonar el euro, devaluar sus monedas y así lograr una recuperación impulsada por las exportaciones. De alguna manera, esto fue lo que hizo Argentina tras la crisis de 2001. A partir de allí, es cierto que el crecimiento repuntó, pero el costo económico y social fue inmenso y perdura hasta nuestros días. La salida de la convertibilidad redujo de 8.000 a 2.000 dólares el PBI per cápita de la noche a la mañana. Esto envió a la pobreza al 50% de la población y abrió la puerta a la inflación, que nos acompaña desde entonces. El atajo devaluatorio consiguió éxito por la destrucción del salario real de los argentinos, que solo volvió a su nivel previo a la devaluación hace unos pocos años. La salida española de la crisis, con todos sus bemoles, ha sido mucho más responsable y criteriosa.</p>
<h4><strong>Y ahora, ¿con qué perspectivas se mira a Europa desde el continente americano?</strong></h4>
<p>Yo veo un continente que, gracias al comercio internacional y a un sistema institucional que ha respetado los derechos de propiedad, ha logrado estándares de vida que están a la cima del mundo. Esto no solo se observa en los datos agregados, sino en cualquier visita que se hace a las grandes ciudades de Europa. Por el lado negativo, se ve un Estado del Bienestar que solo ha traído dolores de cabeza para el continente, reduciendo su tasa de crecimiento y promoviendo un sistema donde la mitad de la población vive para sostener a la otra mitad. Esto no solo es una cuestión moral sino que, en algún momento, se vuelve insostenible desde el punto de vista económico.</p>
<h4><strong>A su juicio, ¿cuáles serán los grandes retos de la economía internacional en 2018?</strong></h4>
<p>Creo que la normalización de la política monetaria en los Estados Unidos. Así como entramos en tierras desconocidas cuando la Fed salió a tirar dinero desde un helicóptero, aunque este dinero no les cae a todos por igual, estamos en el mismo terreno desconocido a la hora de la normalización. ¿Se pincharán las burbujas?, ¿habrá deflación?, ¿aparecerá la inflación de la que tanto se advirtió? Los gobiernos del mundo fueron los más beneficiados con los alivios monetarios lanzados por los bancos centrales. Hay que ver qué pasa con las gigantescas deudas públicas una vez que se acabe el dinero barato.</p>
<h4><strong>¿Qué papel jugarán las finanzas públicas en la resolución de todos estos retos?</strong></h4>
<p>Sin duda, están en el foco de la tormenta. En 1990 la deuda pública en Grecia era del 73% del PBI, la de Japón 66% y la de Estados Unidos 54%. Hoy en día estos números se han disparado. Japón lidera con 231%, Grecia le sigue con 172% y Estados Unidos está acariciando el 100%. Esto no es sostenible y menos en un contexto de normalización monetaria. Si las dudas respecto de la sostenibilidad de la deuda empiezan a crecer en el mundo, entonces los gobiernos deberán emprender importantes ajustes del gasto. Al final, la conversación sobre el rol del Estado en la economía se da por las malas, cuando llega la crisis fiscal.</p>
<h4><strong>Usted asesora a empresas. ¿Qué consejos les da cuando salen al extranjero para vender sus productos o instalar una filial?</strong></h4>
<p>Lo primero que hago es armar un diagnóstico y panorama del país destino en términos de su economía, los drivers de su crecimiento y la estabilidad macroeconómica y política del país. Es importante que la empresa conozca los riesgos institucionales y de tipo de cambio, para estar atento a las modificaciones en las reglas de juego que puedan afectar su rentabilidad.</p>
<h4><strong>¿Qué sabe del seguro de crédito y del papel que ha jugado en la crisis?</strong></h4>
<p>Los seguros de crédito son una herramienta fundamental para incentivar las inversiones, las ventas y el comercio. Al asegurarse el cobro, las empresas se animan a interactuar con otras y así se amplía el comercio que, en última instancia, es lo que beneficia a la sociedad. Es importante que estos sistemas sean privados. En tiempos de crisis, contar con estos seguros es vital, ya que se reducen las pérdidas. Ahora bien, durante la última crisis hemos visto una especie de seguro de crédito estatal, que son los rescates públicos, en donde se pervierten los incentivos y se socializan pérdidas. Estos mecanismos deben ser rechazados, ya que fomentan las malas inversiones que destruyen capital.</p>
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		<title>El gobierno contra el crédito hipotecario</title>
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		<pubDate>Fri, 26 Feb 2016 18:45:41 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[¿Por qué escasea el crédito hipotecario en Argentina? En esta charla con Ignacio Ros, de Inversor Global, explico que el gobierno es el principal enemigo del &#8220;sueño de la casa propia&#8221;.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Por qué escasea el crédito hipotecario en Argentina? En esta charla con Ignacio Ros, de Inversor Global, explico que el gobierno es el principal enemigo del &#8220;sueño de la casa propia&#8221;.</p>
<p><iframe  id="_ytid_33834" width="480" height="270" src="https://www.youtube.com/embed/0PSrzPzVW9A?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;showinfo=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;wmode=opaque&#038;vq=&#038;controls=2&#038;" frameborder="0" class="__youtube_prefs__" allowfullscreen data-no-lazy="1"></iframe></p>
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		<title>La Convertibilidad en Argentina</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Feb 2015 21:31:27 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Ya está disponible en YouTube el video de mi charla en Quito, en el marco del Seminario a 15 años de la Dolarización en Ecuador, organizado por la Universidad San Francisco de Quito. Repasé la historia de la convertibilidad en Argentina, con sus aciertos y sus problemas que, a mi criterio, no fueron &#8220;sus&#8221; problemas, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Ya está disponible en YouTube el video de mi charla en Quito, en el marco del Seminario a 15 años de la Dolarización en Ecuador, organizado por la Universidad San Francisco de Quito. Repasé la historia de la convertibilidad en Argentina, con sus aciertos y sus problemas que, a mi criterio, no fueron &#8220;sus&#8221; problemas, sino los que el gobierno generó.</p>
<p><iframe  id="_ytid_40597" width="480" height="270" src="https://www.youtube.com/embed/kCCUzkdw3Lw?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;showinfo=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;wmode=opaque&#038;vq=&#038;controls=2&#038;" frameborder="0" class="__youtube_prefs__" allowfullscreen data-no-lazy="1"></iframe></p>
<p>También pueden ver el video de la charla de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4gi1sFf3L-U">Larry White</a> (sobre la dolarización), <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Vr0qFwuGDzU">Luis Espinosa Goded</a> (sobre Venezuela) y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=okBvj7MGj0w">Carlos González Ramírez</a> (sobre Panamá).</p>
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		<title>La Convertibilidad y la Escuela Austriaca de Economía</title>
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		<pubDate>Sat, 07 Feb 2015 01:08:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Aquí se puede ver el video de mi participación en el V Congreso Internacional La Escuela Austriaca en el Siglo XXI, donde expuse sobre La Convertibilidad de los &#8217;90 y sus puntos de contacto con dicha escuela de pensamiento: &#160;]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Aquí se puede ver el video de mi participación en el V Congreso Internacional La Escuela Austriaca en el Siglo XXI, donde expuse sobre La Convertibilidad de los &#8217;90 y sus puntos de contacto con dicha escuela de pensamiento:</p>
<p><iframe  id="_ytid_10177" width="480" height="270" src="https://www.youtube.com/embed/DeG3DCnyrCQ?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;showinfo=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;wmode=opaque&#038;vq=&#038;controls=2&#038;" frameborder="0" class="__youtube_prefs__" allowfullscreen data-no-lazy="1"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>15 años de dolarización en Ecuador</title>
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		<pubDate>Fri, 05 Dec 2014 16:13:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Carlos Ernesto González Ramírez]]></category>
		<category><![CDATA[convertibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Dolarización]]></category>
		<category><![CDATA[Ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[Larry White]]></category>
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		<description><![CDATA[El 11 de noviembre pasado participé del seminario organizado por la Universidad San Francisco de Quito sobre los 15 años de dolarización en Ecuador. En mi caso me pidieron que hablara sobre la convertibilidad en Argentina y presenté, entonces, este trabajo. Sin embargo, eso no fue todo. Además de mi participación, el congreso contó con [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El 11 de noviembre pasado participé del seminario organizado por la Universidad San Francisco de Quito sobre los <a href="http://www.usfq.edu.ec/eventos/dolarizacion/Paginas/default.aspx">15 años de dolarización en Ecuador</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">En mi caso me pidieron que hablara sobre la convertibilidad en Argentina y presenté, entonces,<a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/La-Convertibilidad-en-Argentina.pdf"> este trabajo</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, eso no fue todo. Además de mi participación, el congreso contó con la destacada presencia del profesor de la George Mason University, el Dr. <a href="http://www.freebanking.org/author/white/">Larry White</a>, que a su blog Free Banking acaba de subir unos fragmentos de su presentación.</p>
<p style="text-align: justify;">Su argumento principal fue que la dolarización no fue producto del &#8220;diseño&#8221; de algún funcionario, sino una elección espontánea de la gente que, posteriormente, fue reconocida de manera oficial. Por otro lado, destacó que, pese al escepticismo, la dolarización trajo buenos resultados para Ecuador:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para resumir, la dolarización oficial en el Ecuador ha (1) reducido la inflación, (2) fomentado la profundización financiera y, por tanto, el crecimiento real, y (3) reducido los costos de transacción para la importación, exportación y envío de remesas. Lo que no ha hecho, por supuesto, es limitar el crecimiento del gasto público, mientras que los ingresos del gobierno ha crecido, aunque sí se ha eliminado la posibilidad de cubrir los déficits imprimiendo dinero.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">El post completo en inglés puede encontrarse en <a href="http://www.freebanking.org/2014/12/04/defending-dollarization-in-ecuador/">este link</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">También fue interesante escuchar a <a href="https://www.morimor.com/es/gonzalez-ramirez-carlos-ernesto/">Carlos Ernesto González Ramírez</a>, socio de la firma Morgan &amp; Morgan y Vicepresidente de la <a href="http://www.fundacionlibertad.org.pa/html/">Fundación Libertad de Panamá</a> que contó el exitoso caso de la economía panameña que utiliza principalmente el dólar y que carece de Banco Central.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquí abajo copio unos apuntes de su charla que, al igual que la de Larry White y la de quien escribe, pronto podremos ver en video:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">En Panamá los bancos establecen la cantidad de dinero.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay control a los flujos de capitales.</p>
<p style="text-align: justify;">La tasa de interés fluctúa libremente, lo que no quiere decir que sea inestable. De hecho, la tasa de interés es baja y estable.</p>
<p style="text-align: justify;">No existe en Panamá la política monetaria y el gobierno tiene prohibido emitir moneda.</p>
<p style="text-align: justify;">No tiene reservas internacionales porque no las necesita y no se llevan cuentas oficiales del déficit o superávit comercial.</p>
<p style="text-align: justify;">En Panamá no hay encaje legal ni prestamista de última instancia ni garantía de depósitos.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada tanto, unos diez años, quiebra un banco, pero es el banco que ya todos sabían que no iba a andar bien. Es un sistema bancario estable.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Más sobre Panamá, <a href="https://www.ivancarrino.com/la-verdadera-decada-ganada/">aquí</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Volviendo al seminario, debo decir que fue un gran evento con una excelente organización y que espero que dé sus frutos en el futuro para frenar cualquier idea o iniciativa que intente debilitar el sistema de la dolarización. Créanme, no son pocas.</p>
<div id="attachment_1222" style="width: 408px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/12/1932271_810564669005588_3959700664899316186_n1.jpg"><img class=" wp-image-1222  " alt="Durante un conversatorio con alumnos de la universidad" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/12/1932271_810564669005588_3959700664899316186_n1.jpg" width="398" height="328" /></a><p class="wp-caption-text">Durante un conversatorio con alumnos de la universidad</p></div>
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		<title>Comentario en el blog de Cavallo</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Nov 2014 16:52:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Adrián Ravier]]></category>
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		<category><![CDATA[Domingo Cavallo]]></category>

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		<description><![CDATA[En su blog personal, el ex Ministro de Economía Domingo Cavallo hace unos comentarios a mi ponencia sobre La Convertibilidad y la Escuela Austriaca de Economía. Es interesante porque muestra que el tema no está del todo cerrado y que sigue generando polémica entre los que pensamos que es deseable tener una buena moneda para el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En su <a href="http://www.cavallo.com.ar/la-convertibilidad-y-la-escuela-austriaca/">blog personal</a>, el ex Ministro de Economía Domingo Cavallo hace unos comentarios a mi ponencia sobre La Convertibilidad y la Escuela Austriaca de Economía. Es interesante porque muestra que el tema no está del todo cerrado y que sigue generando polémica entre los que pensamos que es deseable tener una buena moneda para el desarrollo de un país. Abajo copio el comentario que dejé en su blog:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Estimado Dr. Cavallo,</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas gracias por las referencias a mi trabajo. Sin dudas generó alguna polémica, aunque mi humilde punto fue mostrar que existían puntos de compatibilidad entre La Ley de Convertibilidad de 1991 y diversas propuestas que, en materia monetaria, pueden considerarse “austriacas” por los autores que las han defendido.</p>
<p style="text-align: justify;">Solo quería observar dos cuestiones. Por un lado, no entiendo porque usted ve necesaria una flotación del peso. Después de todo, si algo tuvo de bueno la convertibilidad con tipo de cambio fijo fue que consiguió con éxito reducir la inflación y ese era el principal objetivo. ¿Qué hubiera tenido de positivo abandonar la convertibilidad en 1997, por ejemplo?</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, el rol del banco central como prestamista de última instancia me parece un tema discutible, ya que existen casos en el mundo en el que este rol no existe y, sin embargo, el sistema bancario (aún con reserva fraccionaria) es sólido. El ejemplo concreto es el sistema bancario de Panamá, que no tiene ni moneda propia ni banco central. Otro ejemplo podría ser Ecuador, en donde el hecho de que las autoridades se “quejan” porque no hay prestamista de última instancia debido a la dolarización, ya debería hacernos sospechar de su verdadera necesidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como nota a pie de página, debe decirse además que el argumento “austriaco” de imponer reservas del 100% para los bancos (compartido por algunos economistas de la Universidad de Chicago e, incluso, por algunos keynesianos como Martin Wolf) no es el único punto de vista austriaco sobre el sistema bancario. De hecho, George Selgin y Larry White sostienen que de ninguna manera es necesario este tipo de regulaciones y que la competencia puede dar como resultado una banca estable sin exigencias específicas en la ratio reservas/depósitos y sin prestamista de última instancia.</p>
<p style="text-align: justify;">Abrazo!</p>
</blockquote>
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		<title>Die Konvertibilität</title>
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		<pubDate>Tue, 25 Nov 2014 02:55:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[década del 90]]></category>
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		<description><![CDATA[La semana pasada se llevó a cabo el Congreso de Economía Austriaca en la Universidad Católica de Rosario. Allí presenté un trabajo que busca puntos de contacto entre las ideas de algunos economistas austriacos y la Ley de Convertibilidad que tuvo vigencia entre 1991 y 2002 en Argentina. En el prestigioso blog Punto de Vista [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La semana pasada se llevó a cabo el Congreso de Economía Austriaca en la Universidad Católica de Rosario. Allí presenté un trabajo que busca puntos de contacto entre las ideas de algunos economistas austriacos y la Ley de Convertibilidad que tuvo vigencia entre 1991 y 2002 en Argentina.</p>
<p style="text-align: justify;">En el prestigioso blog <a href="http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/11/24/la-convertibilidad-y-la-escuela-austriaca-de-economia/">Punto de Vista Económico</a>, Adrián Ravier y Alejandro Sala resumen y hacen algunas observaciones sobre mi ponencia. En líneas generales, todo muy bien y agradezco la referencia. Además, sirve como excusa para intentar aclarar algunas cosas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Comentarios de Alejandro Sala:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Alejandro sostiene que mi trabajo: &#8220;contiene una interpretación no estrictamente ortodoxa de los enfoques austriacos&#8221;. Puede ser, aunque no estoy tan seguro, después de todo, <a href="http://www.jesushuertadesoto.com/articulos/articulos-en-espanol/en-defensa-del-euro/">no soy el único que cree que los economistas austriacos defendían los tipos de cambio fijo</a> por sobre los tipos de cambio flexibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, si la &#8220;no ortodoxia&#8221; pasa por defender un patrón dólar (el tipo de cambio fijo con el dólar respaldando la base monetaria al 100%) en lugar de un patrón oro, aquí la cosa es diferente. En las citas de mi trabajo Mises se está refiriendo concretamente al patrón oro. Sin embargo, no estoy seguro de que esa sea la postura de Hayek. En la Desnacionalización del Dinero dice: &#8220;había considerado necesarios <strong><em>los tipos de cambio fijos</em></strong> por la misma razón por la que ahora defiendo un mercado totalmente libre para todo tipo de monedas&#8221;. Como se ve, habla de tipo de cambio fijo, no de patrón oro.</p>
<p style="text-align: justify;">Fue el Dr. Alberto Benegas Lynch (h) el que hizo la observación de que no era lo mismo el patrón oro que La Convertibilidad y que, por tanto, no eran comparables. Si mal no recuerdo, dijo algo como &#8220;no es lo mismo papel con commodity que papel con papel&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Estoy de acuerdo con la observación. Sin embargo, sí es cierto que ambos sistemas ponen un límite a la emisión monetaria por parte del gobierno, al igual que la propuesta de Hayek (la de 1976)  tiene como por objeto poner ese límite, solo que con otros mecanismos. Es decir, tanto el Patrón Oro, como la competencia de monedas, como el tipo de cambio fijo, como la Convertibilidad argentina de los noventa son mecanismos probados con el fin de limitar la emisión discrecional del gobierno. En ese sentido, sí son plenamente comparables.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, no veo una &#8220;corrupción&#8221; de la teoría en el trabajo. La idea del mismo es encontrar puntos de contacto entre las ideas de algunos austriacos y el sistema monetario efectivamente llevado a cabo en &#8220;los 90&#8243;. Creo que esos puntos se han encontrado. Por otro lado, el rechazo que este sistema genera entre todos los intervencionistas, de hecho, es otro punto a favor de mi interpretación.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Comentarios de Adrián Ravier:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Respondiendo punto por punto:</p>
<p style="text-align: justify;">1 y 2. ¡Qué bien! Coincido al 100%.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Esta foto generó cierta discordia:</p>
<div id="attachment_1208" style="width: 342px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/EA-+-CAVALLO.png"><img class=" wp-image-1208" alt="EA + CAVALLO" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/EA-+-CAVALLO.png" width="332" height="230" /></a><p class="wp-caption-text">Cavallo, Mises, Rothbard y Hayek</p></div>
<p style="text-align: justify;">Debo decir que ¡no es para menos!. En la imagen hay tres académicos y un economista dedicado a la acción política. Eso ya debería &#8220;hacer ruido&#8221;. Por otro lado, el Ministro Cavallo tomó medidas no solo discutibles desde un punto de vista &#8220;austriaco&#8221;, sino desde un punto de vista de la vigencia del estado de derecho, algo que debería defenderse a toda costa si se desea vivir en un país normal.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, la imagen es solo eso, una imagen. Tal vez no hubiera chocado tanto si, a los costados, hubiese agregado unos signos de interrogación, para dar marco a la ponencia: ¿existen puntos de contacto entre las propuestas austriacas y la ley de Convertibilidad propuesta por Cavallo en los &#8217;90?</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, la imagen de Cavallo es anecdótica, ya que existe una <a href="http://krieger.jhu.edu/iae/digitalarchive/">interesante literatura sobre los sistemas de Caja de Conversión</a> como el que tuvo vigencia en Argentina. Los trabajos principales en esta línea se los debemos a Steve Hanke y a <a href="http://www.freebanking.org/author/schuler/">Kurt Schuler</a>, este último alumno de, nada menos que <a href="http://www.freebanking.org/author/white/">Lawrence White</a>. En todo caso, a ellos debería dirigirse la crítica a la Convertibilidad, no al Ministro que fue solo un ejecutor de la política.</p>
<p style="text-align: justify;">4. He aquí un punto complejo. Adrián plantea que la caja de conversión Argentina era &#8220;heterodoxa&#8221; porque &#8220;la base monetaria no fue respaldada con el 100 por cien de reservas netas, sino con el 100 por cien de reservas totales&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, si tomamos el Balance del BCRA y comparamos la cuenta del activo &#8220;Activos Externos Netos: Oro y Divisas&#8221; y lo dividimos por la cuenta del pasivo &#8220;Base Monetaria Total&#8221; vemos que, al menos a partir de octubre de 1992, las reservas de oro y divisas siempre fueron iguales o superiores al total de la base monetaria, con lo que lo propuesto por la ley y por la literatura sobre las Cajas de Conversión, se cumplió.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/bcra-oro-base.png"><img class="aligncenter  wp-image-1209" alt="bcra oro base" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/bcra-oro-base.png" width="471" height="307" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://object.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/cato-journal/1999/1/cj18n3-11.pdf">Hanke </a>tiene otras críticas al sistema ya que argumenta que el BCRA, si bien debía haberse convertido en una Caja de Conversión, siguió teniendo un limitado rol como prestamista de última instancia, regulando los requerimientos de reservas de los bancos comerciales y podía tener hasta el 30% de las reservas en títulos del gobierno argentino, todas características indeseables para una verdadera caja de conversión.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, incluso cuando esto pueda ser así, no puede acusarse al Banco Central de la crisis que derivó en el abandono de la Convertibilidad. Como intento demostrar en el trabajo, el problema fue el déficit fiscal y el aumento del gasto, que erosionaron la competitividad y nos llevaron a la crisis de deuda.</p>
<p style="text-align: justify;">Espero que este post, así como el de Adrián y Alejandro, hayan ayudado a despejar algunas dudas que quedaron luego del Congreso.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="line-height: 1.5em;">PD: El título del post está en alemán, idioma oficial de Austria.</span></p>
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		<title>La Convertibilidad y La Escuela Austriaca de Economía</title>
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		<pubDate>Thu, 20 Nov 2014 14:56:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Trabajo presentado en el marco del V Congreso Internacional: La Escuela Austriaca en el Siglo XXI, organizado en Rosario por la Fundación Bases, la Universidad Católica Argentina y Corporate Training Group. Una versión en .pdf puede leerse y descargarse de este link (allí encontrarán también los anexos a los que se hace referencia en el texto). Subtítulo del [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;" align="center"><em>Trabajo presentado en el marco del <a href="http://www.escuelaaustriaca.org/">V Congreso Internacional: La Escuela Austriaca en el Siglo XXI</a>, organizado en Rosario por la Fundación Bases, la Universidad Católica Argentina y Corporate Training Group. Una versión en .pdf puede leerse y descargarse de <a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/La-Convertibilidad-y-La-Escuela-Austriaca-de-Econom%C3%ADa.pdf">este link</a> (allí encontrarán también los anexos a los que se hace referencia en el texto).</em></p>
<p style="text-align: justify;" align="center"><b style="line-height: 1.5em;">Subtítulo del trabajo:</b><i style="line-height: 1.5em;"> El régimen monetario de la década del noventa y su relación con las propuestas cambiarias y monetarias de la escuela austriaca de economía</i></p>
<p style="text-align: justify;"><b>Abstract</b>: El 27 de marzo de 1991 se sancionó en Argentina la ley de convertibilidad del austral que fijó el tipo de cambio y obligó a respaldar la base monetaria en un 100% con las reservas internacionales del BCRA. El nuevo régimen monetario generó una estabilidad de precios sin precedentes pero el 6 de enero de 2002 se derogaron los puntos fundamentales de la ley. El propósito de este trabajo es mostrar que el régimen adoptado durante la década del noventa fue compatible con las propuestas de política monetaria y cambiaria de los más importantes referentes de la tradición austriaca. En este sentido, se intentará demostrar que La Convertibilidad no fracasó, sino que su abandono fue consecuencia de una decisión política deliberada.</p>
<p style="text-align: justify;">//</p>
<blockquote>
<p style="text-align: right;" align="right"><i>“The gold standard did not collapse. The governments destroyed it. It was incompatible with statism as was free trade. The various governments went off the gold standard because they were eager to make domestic prices and wages rise above the world market level, and because they wanted to stimulate exports and to hinder imports. Stability of foreign exchange rates was in their eyes a mischief, not a blessing”</i></p>
</blockquote>
<p style="text-align: right;" align="right"><i>Ludwig con Mises</i><b></b></p>
<p style="text-align: justify;"><b>La Ley de Convertibilidad del Austral</b></p>
<p style="text-align: justify;">En el año 1989 la inflación anual promedio de Argentina fue de 3079%. Los precios, tomando diciembre de 1989 contra diciembre de 1988, se multiplicaron por 50. El año 1990 no fue mucho mejor, la inflación anual promedio fue del 2314%, aunque si se compara diciembre de 1990 contra diciembre de 1989, los precios “solo” se habían multiplicado por 14.</p>
<p style="text-align: justify;">Los episodios hiperinflacionarios de 1989 y 1990 fueron para nuestro país el corolario de décadas de inflación crónica posteriores a la creación del Banco Central<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn1">[1]</a>. A comienzos de 1991 el nuevo gobierno estaba abierto a ideas sobre cómo resolver el problema inflacionario. El entonces ministro de Relaciones Internacionales, Domingo Cavallo, ya había acercado la propuesta de la Ley de Convertibilidad pero esta no fue aceptada por quien era entonces Ministro de Economía, Erman González. Sin embargo, luego de una nueva suba de la inflación, en enero de 1991 González fue reemplazado por Cavallo en la cartera económica. Finalmente, el 27 de marzo de 1991 se aprobó la Ley de Convertibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como su nombre lo indica, el primer objetivo de la ley fue devolverle la convertibilidad a la moneda nacional. En este sentido, se eliminaban los controles cambiarios y el austral pasaba a ser libremente intercambiable por otras monedas. Además, la ley establecía cómo se llevaría adelante la convertibilidad del austral.</p>
<p style="text-align: justify;">El artículo primero determinó que el tipo de cambio entre el austral y el dólar estadounidense quedaría fijado en 10.000 australes por dólar. Más adelante (en enero de 1992) se introdujo una nueva moneda, el peso, donde cada peso equivaldría a 10.000 australes, por lo que el tipo de cambio entre el peso y el dólar quedó establecido en 1 ($AR1=U$1).</p>
<p style="text-align: justify;">En el artículo tercero de la laye se lee: “las reservas de libre disponibilidad del BANCO CENTRAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA en oro y divisas extranjeras, serán equivalentes a por lo menos el CIENTO POR CIENTO (100 %) de la base monetaria”. Es decir, que el Banco Central quedaba imposibilitado de emitir pesos a menos que la cantidad de divisas extranjeras y oro de sus reservas aumentara. Los pesos en circulación, entonces, estaban encajados al 100%, por lo que, si la ley se cumplía, ya no deberíamos hablar de “tipo de cambio”, sino de “paridad”<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro de los puntos de la ley relevantes para nuestro trabajo lo encontramos en el artículo 11, que modifica dos artículos del código civil. Los artículos modificados establecen:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>&#8220;Artículo 617: Si por el acto por el que se ha constituido la obligación, se hubiere estipulado dar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como de dar sumas de dinero.&#8221;</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>&#8220;Artículo 619: Si la obligación del deudor fuese de entregar una suma de determinada especie o calidad de moneda, cumple la obligación dando la especie designada, el día de su vencimiento.&#8221;</i></p>
<p style="text-align: justify;">Lo que estos artículos quieren decir es que, a partir de la Ley de Convertibilidad, cualquier moneda era válida para hacer contratos en el país. Si la persona B tomaba un préstamo de la persona A por 1.000 US$, entonces la ley lo obligaba a devolver “sumas de dinero”, lo que es distinto a devolver dinero de curso legal al tipo de cambio “oficial” del momento.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>La Convertibilidad como Caja de Conversión</b></p>
<p style="text-align: justify;">El sistema monetario emergido de la Ley de Convertibilidad del Austral se asemejaba al de una caja de conversión. Si seguimos la descripción de Schuler y Hanke (1993), vemos que existen muchas similitudes entre un sistema y otro.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Convertibilidad</i>: una caja de conversión “mantiene una convertibilidad ilimitada a un tipo de cambio fijo” entre los billetes que emite y el dinero internacional de reserva. El sistema que imperó durante la década de 1991 a 2002 cumplió con este requisito.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Reservas</i>: según los autores “una caja de conversión se asegura de tener una reserva adecuada para asegurar que, incluso cuando todos los tenedores de los billetes emitidos por la caja quisieran convertirlos a la moneda (o el commodity) de reserva, la caja pueda hacerlo”. La Ley de Convertibilidad establecía que se debían tener reservas de al menos un 100% de la base monetaria, de manera que se satisfacía este punto. En la práctica, este punto también se satisfizo.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Política monetaria</i>: debido a la imposibilidad de incrementar la emisión de pesos sin el correspondiente incremento de los dólares en las reservas, la capacidad del Banco Central de hacer política monetaria quedó anulada. De esta forma, la caja de conversión no puede financiar los gastos del gobierno de manera directa y a este solo le quedan los impuestos y la emisión de deuda en el mercado como forma de financiamiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Tasas de interés e inflación</i>: dado que la cantidad de dinero no va a aumentar discrecionalmente, sino que dependerá de la cantidad de dólares que haya en las reservas, Shuler y Hanke afirman que la inflación y las tasas de interés tenderán a ubicarse en los niveles del país que emita el dinero de reserva. En el primer caso, veremos que la inflación tendió a descender hasta los niveles de los Estados Unidos (durante los últimos 6 años de la convertibilidad, la inflación argentina fue menor que la norteamericana). Con la tasa de interés nominal, sin embargo, si bien la misma descendió, no llegó a los niveles de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>Los resultados económicos de la convertibilidad</b></p>
<p style="text-align: justify;">Si bien la economía es mucho más que una sola medida y una sola ley, podemos observar cuál fue el desempeño de las principales variables de la economía argentina durante el período de vigencia de la ley bajo análisis (véase el cuadro de datos en el ANEXO II al final del trabajo).</p>
<p style="text-align: justify;">Lo primero que se observa es una reducción de la inflación. La inflación promedio del año 1991 fue del 171,7%, una importante caída desde los niveles de los dos años anteriores. La tendencia a la baja continuó a lo largo de los años, estabilizándose en un promedio de 1,9% desde 1993 en adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">La caída de la inflación se dio conjuntamente con una expansión del producto, que pasó de los 204.094 millones de pesos (constantes de 1993) a los 263.997 millones en 2001. La variación para todo el período fue un crecimiento del 29,4%, con un crecimiento promedio del 3,4%. Si se toman los valores hasta 1998, el pico máximo que alcanzó el PBI durante el período, el crecimiento promedio anual sube a 5,4%, mientras que la variación total también sube al 41,2%. También subió el PBI per cápita, que pasó de 6.258 dólares en 1991 a 8.203 dólares en 1998, para luego caer a 7.105 dólares en 2001.</p>
<p style="text-align: justify;">Las exportaciones e importaciones mostraron un crecimiento marcado durante el período. Las primeras crecieron un 122%, mientras que las segundas lo hicieron en un 146%.</p>
<p style="text-align: justify;">El desempleo fue el indicador con peor desempeño. La tasa de desempleo pasó del 6,5% en 1991 al 17,3% en 2001. Incluso si se toma el mejor año de la convertibilidad, 1998, se observa que la tasa de desempleo se había duplicado, al pasar de 6,5% a 12,9%<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn3">[3]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>La Convertibilidad y la Escuela Austriaca de Economía</b></p>
<p style="text-align: justify;">Como describimos más arriba, hubo tres características clave de la ley de convertibilidad: el tipo de cambio fijo, la obligación de mantener reservas por al menos el 100% de la base monetaria y la libertad de elegir la moneda para hacer contratos. Como veremos a continuación, todos estos puntos son compatibles con las propuestas de política monetaria de los economistas de la escuela austriaca.</p>
<p style="text-align: justify;"><i><span style="text-decoration: underline;">Tipo de cambio fijo</span></i>: En “El nacionalismo monetario y la estabilidad internacional”, Hayek (1937) hace un análisis crítico de las ideas que impulsaban los tipos de cambio flexibles. A este sistema, que denomina “nacionalismo monetario”, lo describe como aquel en el cual “la participación de cada país en la oferta mundial del ‘dinero’ no debería dejarse determinar por los mismos principios y los mismos mecanismos por los que se determinan las cantidades relativas de dinero entre las diferentes localidades y regiones de cada país”. En contraposición a este sistema, Hayek propone un sistema monetario verdaderamente internacional, en el que las variaciones en las cantidades de dinero (dinero internacional, como el oro, por ejemplo) de un país a otro estén determinadas de la misma forma en que se determina la variación de la cantidad de dinero entre un individuo y otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, con tipos de cambio flexible, la preocupación de las autoridades monetarias de cada país pasa a ser el nivel de precios interno, con lo que, ante una salida de dinero internacional debida a, por ejemplo, la caída en la demanda de un bien exportado por el país, estas deciden que se debe incrementar la oferta de dinero (nacional) de manera de evitar una deflación. Este sistema distorsiona las señales de precios que emanan del mercado y, en consecuencia, llevan a una mala asignación de recursos que, más tarde o más temprano, debe corregirse.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“… en un régimen de tipos de cambios fijos la reducción de los precios en la industria afectada por el cambio de la demanda sería inmediata y ahora ese mismo cambio, con tipos de cambio variables, exigirá la elevación de todos los demás precios.</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>Dos cosas conviene resaltar aquí. De una parte, no puede eludirse la disminución de la ventaja comparativa en la industria afectada por el cambio, y la contracción de su actividad es inevitable. De otro, esa elevación en los precios de los demás bienes tiene carácter definitivamente inflacionario”</i></p>
<p style="text-align: justify;">Hayek destaca que los que se inclinan por los tipos de cambio flexible a menudo lo hacen porque entienden que, ante un shock externo, al ser rígida a la baja la estructura de salarios de la economía, será inevitable una recesión. Sin embargo, advierte que recurrir a la depreciación cambiaria como forma de mantener los salarios monetarios estables (reduciendo el salario real), solo puede hacerse mediante la inflación, lo que lleva, como dijimos antes, a una distorsión de precios relativos que asigna mal los recursos y termina dando lugar a una nueva recesión.</p>
<p style="text-align: justify;">Mises (1949) fue otro economista austriaco que se mostró a favor de un dinero internacional, en este caso, el patrón oro clásico:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Un sistema monetario con respaldo metálico escapa a las manipulaciones estatales. Los poderes públicos pretenden, desde luego, otorgar curso forzoso a la moneda que prefieran. Pero entonces la ley de Gresham suele frustrar los designios del gobernante. Los patrones metálicos son por eso una salvaguardia segura contra los intentos de quienes desde el poder pretenden interferir en el funcionamiento del mercado mediante manipulaciones monetarias”.</i></p>
<p style="text-align: justify;">Sobre el tipo de cambio flexible, observa:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Bajo tal sistema, el banco central o el organismo encargado del manejo de las divisas las canjea libremente por los sustitutos monetarios en poder del público por oro o por divisas extranjeras y viceversa. Ahora bien, el tipo aplicado en tales transacciones no es rígido, sino variable. Hay una paridad flexible, como suele decirse. Pero en la práctica esta flexibilidad se ha orientado siempre a la baja (…)</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>El patrón flexible es un instrumento ideado para provocar inflación. Fue implantado para evitar a las autoridades dificultades técnicas en su actividad inflacionaria.”</i></p>
<p style="text-align: justify;">La principal ventaja que el tipo de cambio fijo tiene sobre el tipo de cambio flexible es, para Mises, su función de control sobre la inflación. Si un banco central expande la cantidad de dinero nacional con un tipo de cambio fijo, la demanda por divisas extranjeras crece y el organismo pierde reservas, lo que lo obliga a detener su expansión. En un sistema tal, entonces, la oferta monetaria es endógena y el Banco Central no puede manipularla a discreción. Sin embargo, en un sistema de tipos de cambio flexibles, un aumento de la emisión genera que el precio de la divisa suba, lo que, en principio, estimula las exportaciones y reduce las importaciones<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn4">[4]</a>, algo que los gobernantes ven como una forma de estimular la demanda agregada gracias a las “ganancias de competitividad”. Lo que no ven, sin embargo, es que las medidas son de corto plazo puesto que los precios (en este caso, los costos de producción) terminan ajustando y, cuando eso sucede, la situación de competitividad internacional vuelve a su situación anterior.</p>
<p style="text-align: justify;">En resumen, tanto Mises como Hayek abogaban por un dinero internacional cuya cantidad y distribución no dependiera de la voluntad de los gobiernos y las autoridades monetarias de cada país. En este sentido, si bien no es un sistema ideal<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn5">[5]</a>, el tipo de cambio fijo es uno que se le asemeja bastante al deseado por los austriacos.</p>
<p style="text-align: justify;"><i><span style="text-decoration: underline;">Las reservas del 100%</span></i><span style="text-decoration: underline;">:</span> Otra particularidad de la ley de convertibilidad fue la de exigirle al Banco Central que mantuviera una reserva de dólares de, al menos, el 100% de la base monetaria. Esta condición es compatible con el pensamiento de muchos teóricos de la escuela austriaca respecto de cómo debería operar un banco cualquiera<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn6">[6]</a>. Rothbard (1962) explica que, en un principio, los billetes de banco no eran más que recibos de oro. Es decir, un individuo depositaba oro en el banco y, a cambio de este, recibía un certificado de su depósito que, en simultáneo, era aceptado como medio de cambio en el mercado. Sin embargo, los bancos comenzaron a emitir recibos por un monto superior al oro que poseían en reserva, lo que no solo, según el autor, encarna un fraude, sino que además genera una inestabilidad inherente del sistema financiero. No obstante, este proceso tiene límites:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Any individual bank has to checks on its creation of Money: a call for redemption by non-clients (that is, by clients of other Banks, or by those who wish to use standard Money), and a crisis of confidence in the bank by its clients causing a “run”.”</i></p>
<p style="text-align: justify;">Esta situación la podemos equiparar a la situación de un Banco Central que se compromete a mantener un tipo de cambio fijo. Si esto efectivamente sucede, digamos, a la paridad de un peso por un dólar, entonces el peso puede verse como un certificado de tenencia de dólares. De la misma forma que en el banco privado que describe Rothbard, si el Banco Central emite pesos por encima de la cantidad de dólares que tiene en reserva, entonces puede llegar el momento en que la cantidad de personas que quiere convertir pesos a dólares sea tal que la autoridad monetaria no pueda cumplir el compromiso asumido. En este sentido, el Banco Central que opera con una reserva fraccionaria, también es una entidad inherentemente inestable.</p>
<p style="text-align: justify;">En este punto también coincidió Hayek (1937) quien defendió el “llamado plan 100 por cien de Chicago” para el sistema bancario. Pero además de darle este apoyo al sistema bancario de reservas del 100%, también entiende que una solución a los problemas del nacionalismo monetario podría ser “reducir proporcionalmente cada una de las monedas nacionales a las tenencias de oro, de forma que todos los países cubrieran ese coeficiente de reservas al 100 por cien de oro y exigir que de ahora en adelante las variaciones en la circulación nacional respondieran a cambios en la cantidad de oro en el país”.</p>
<p style="text-align: justify;">Es evidente que, si cambiamos “oro” por “dólar”, Hayek podría haber estado refiriéndose a la Ley de Convertibilidad del Austral en Argentina.</p>
<p style="text-align: justify;">Así como un encaje del 100% sobre los depósitos de un banco evitaría la quiebra del banco derivada de una corrida, lo que la exigencia de tener el 100% de la base monetaria respaldada en dólares evita es que se dé una “crisis de balanza de pagos”. La crisis de balanza de pagos está caracterizada por un sistema donde el banco central debe mantener un tipo de cambio fijo pero, a la vez, puede financiar el déficit fiscal con emisión monetaria. En este sentido, el aumento de la cantidad de pesos en circulación debido al déficit es absorbido por la autoridad mediante la venta de dólares, de manera que la cantidad de dinero (dinero nacional, en este caso, pesos) no cambia. Ahora bien, si las reservas del Banco Central no representan el 100% de la base monetaria, entonces llega un momento en que la pérdida de reservas puede ser total, lo que hace que el Banco Central no pueda seguir defendiendo el tipo de cambio asumido, desatándose la crisis que modifica el sistema cambiario y lo sustituye por uno de tipo de cambio flexible. En un sistema como el de La Convertibilidad de Argentina, esta crisis no llevaría a un sistema de tipo de cambio flexible, sino que llevaría a la dolarización de la economía. Sin embargo, de existir una corrida de este tipo, el motivo no sería la monetización del déficit fiscal, puesto que el BCRA no podía realizar esta labor.</p>
<p style="text-align: justify;"><i><span style="text-decoration: underline;">Libertad para elegir la moneda</span></i><i>: </i>Cavallo (1997) explica que “una decisión muy importante que adoptamos junto con la introducción del peso convertible, fue la de permitir que el dólar y cualquier moneda extranjera pudieran seguir utilizándose, tanto para las operaciones financieras como comerciales, y que los contratos realizados dentro de la Argentina tuvieran que cumplirse en la moneda en que fueron originariamente pactados. Es decir, que la utilización del peso por parte de los argentinos no resultó de una obligación establecida por el gobierno sino de una elección individual que se basa naturalmente en la confianza”.</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, el artículo 11 de la Ley de Convertibilidad modifica dos artículos clave del Código Civil respecto de la contratación en moneda extranjera. En este sentido, se modifica lo que aceptaba hasta el momento la mayor parte de la doctrina y la jurisprudencia: que si un deudor se obligaba a pagar en moneda extranjera, podía cancelar su obligación entregando moneda nacional de curso legal al tipo de cambio del momento. La nueva redacción del artículo 619 del Código Civil dispuesta por la Ley de Convertibilidad, sin embargo, establecía que: “si la obligación del deudor fuese de entregar una suma de determinada especie o calidad de moneda, cumple la obligación dando la especie designada, el día de su vencimiento”. En Argentina, durante la vigencia de la Ley de Convertibilidad, hubo libertad monetaria para hacer contratos. La gente era libre de elegir aquella moneda en la que más confiara, el dólar, el peso convertible, e incluso el oro y otras monedas menos utilizadas<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn7">[7]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Este artículo de la ley también es compatible con Hayek (1978), quien 40 años después de pronunciarse contra los tipos de cambio flexibles, sugiere que la forma más eficaz para terminar con el mal de la inflación es la eliminación del curso forzoso y el paso a un sistema de competencia entre monedas (públicas y privadas). Así, en un marco de libertad de elección, la moneda buena desplazará a la mala<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn8">[8]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es así porque se considera que los individuos elegirán, para hacer sus contratos, una moneda que preserve su valor en el tiempo en lugar de tener que lidiar con los conflictos derivados de la depreciación, uno de ellos siendo el de la necesidad de indexar las deudas de manera de compensar al acreedor frente a un episodio de inflación inesperada.</p>
<p style="text-align: justify;">De la misma forma que la competencia en el mercado de jabones genera productos de buena calidad a precios competitivos, la competencia en el mercado de entes emisores de medios de pago necesariamente llevará a la producción de medios de pago de calidad, es decir, medios de pago que no pierdan su poder de compra en el tiempo y se ajusten a las necesidades de cada mercado. Cabe destacar que, en este mercado de monedas, no solo podrán competir los bancos centrales, sino también los bancos privados, los productores de metales preciosos, e incluso las nuevas criptomonedas, como Bitcoin, algo que la Ley de Convertibilidad no parece contradecir.</p>
<p style="text-align: justify;">Hayek se opone al curso legal porque “intensifica la incertidumbre de los negocios”, dado que los acreedores pueden, en cualquier momento, recibir como pago algo distinto a lo que libremente acordaron con la otra parte del contrato. Sobre la manera de implementar el sistema, Hayek cita a Lord Farrer, quien considera que si los gobiernos reconocen como válidos los contratos y toman la unidad de cuenta expresada en esos contratos, como la moneda legalmente válida, entonces no hay fundamentos para establecer el curso legal de alguna moneda en particular. En definitiva, lo único que debe hacer el gobierno para consagrar la libertad monetaria es hacer respetar la letra de los contratos privados. La modificación de los artículos 617 y 619 del Código Civil fue un movimiento en esa dirección.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>¿Fracasó la convertibilidad?</b></p>
<p style="text-align: justify;">Hemos visto que la Ley de Convertibilidad impuso en Argentina un régimen monetario con el objetivo expreso de terminar con la inflación y recuperar la estabilidad. En este sentido, y como se observa en el cuadro del Anexo II, el sistema fue exitoso. En paralelo, vimos que las propuestas de la ley son compatibles con muchos puntos defendidos, a lo largo de la historia, por los más destacados economistas de la escuela austriaca. Ahora bien, si esto fue así: ¿por qué en 2002 se decidió derogar los puntos más importantes de la ley? ¿Por qué si el sistema fue exitoso, se habla del fracaso de la convertibilidad? ¿Se equivocaron los austriacos en su diagnóstico y propuestas?</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que popularmente se conoce como “el fracaso de la convertibilidad” es una historia que dice, más o menos, así: en los años ’90, el “neoliberalismo” fijó el tipo de cambio en un peso por dólar, una paridad ficticia que eliminaba la soberanía monetaria y, además, hacía imposible que la industria nacional compitiera con el mundo. Por otro lado, para conseguir divisas se estimuló el endeudamiento. Ambos factores contribuyeron al aumento del desempleo y al estallido de la crisis a principios de la década del 2000<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn9">[9]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La consecuencia inevitable de esta lectura de los hechos es que, si se quiere tener un bajo desempleo y una economía competitiva, debe regresar la soberanía monetaria para, por un lado, estimular la “competitividad” mediante el tipo de cambio alto y, por el otro, tener un recurso fiscal adicional que limite la emisión de deuda pública.</p>
<p style="text-align: justify;">Si esta lectura fuese cierta, sería válido afirmar que los costos de La Convertibilidad fueron mayores a sus beneficios. Sin embargo, otros países del mundo (como Hong-Kong, Lituania, Estonia) han adoptados sistemas como el nuestro sin atravesar una crisis de magnitudes semejantes. En ese sentido, se hace necesaria una explicación alternativa.</p>
<p style="text-align: justify;">Si tomamos los trabajos de Ribas (1998) y Cachanosky (1998) se puede observar que el origen de los problemas no fue el sistema monetario en sí mismo, sino el desajuste fiscal.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya Meltzer (1993) había advertido que un sistema de caja de conversión no podía funcionar con déficit fiscal:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“The social benefit of lower inflation contributes to welfare, but the loss of revenues must be offset or the budget deficit will increase. This brings us to the second budget problem—the need to close the budget deficit when the currency board is established. Government borrowing cannot be larger than the amount that can be financed from domestic saving and foreign lending. The use of saving to finance government spending will have consequences for resource use, efficiency, and future living standards. A currency board can operate if these costs are acceptable, but it cannot survive if the budget deficit is too large relative to the available nonmoney financing”<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn10"><b>[10]</b></a></i></p>
<p style="text-align: justify;">En la misma línea, en un estudio empírico sobre la caja de conversión en Hong Kong, Kwan y Lui (1999) concluyen que, más allá del sistema monetario, es clave el comportamiento fiscal del gobierno:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“The relative stability in output in Hong Kong to a large extent must have come from the government’s self-discipline in fiscal policy, which is based on two rules: maintaining a balanced budget or small surplus and keeping government size small”</i></p>
<p style="text-align: justify;">Sobre la apreciación cambiaria que afectó la competitividad de la economía, Ribas se explaya y pone el foco en el incremento del gasto público. Dado que el tipo de cambio real es el cociente entre el precio de los bienes transables y el precio de los bienes no transables, el autor argumenta que, como el gasto público afecta principalmente los bienes no transables, el aumento de éste genera una caída del tipo de cambio real toda vez que el precio de los bienes no transables (determinado en el mercado internacional) no sube en la misma proporción:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Es indudable que el gasto público es el bien no transable por antonomasia. El otro bien no transable más importante es el de los salarios algunos de los cuales se encuentran incluidos dentro del gasto público. Un tipo de cambio fijo pone un límite superior a los precios de los bienes transables pues la competencia externa impide que éstos se puedan aumentar. Consecuentemente todo aumento del gasto público y/o de los salarios significa una caída del tipo de cambio real. Esto ejerce una presión sobre los productores de bienes transables cuya sobrevivencia en el mercado depende de sus posibilidades de mejorar la productividad de los factores que están bajo su control”<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn11"><b>[11]</b></a></i></p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, y siguiendo a Cachanosky, si bien la convertibilidad ponía un freno a la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal, no evitaba que este aparezca, con los desequilibrios que genera:</p>
<p style="text-align: justify;"><i>“Otro factor que se agrega al problema de la sobrevaluación de la moneda local es el déficit fiscal. En un sistema monetario de convertibilidad o de tipo de cambio fijo los gobiernos no pueden financiar su déficit &#8220;directamente&#8221; con emisión de moneda, por lo que terminan financiándose con deuda externa. Cuando los gobiernos se endeudan en el exterior ingresan al país más dólares de los que la actividad económica genera. Los dólares que entran por deuda externa del gobierno tienen que ser comprados por el Banco Central o la Caja de Conversión (Monetary Board) para mantener el tipo de cambio fijo. De esta manera el déficit fiscal provoca una expansión monetaria sólo que lo hace en forma &#8220;indirecta&#8221;.”</i></p>
<p style="text-align: justify;">Durante la década del 90, la inflación cayó del 172% anual al 0%. Sin embargo, lo que da lugar a la inflación en un contexto de nacionalismo monetario, el aumento del gasto y el déficit fiscal, no desaparecieron.</p>
<p style="text-align: justify;">El gasto público pasó de 46.351 millones de dólares en 1991 a 82.842 millones de dólares en 2001, un aumento del 79%. Los ingresos, por su parte, crecieron durante el mismo período un 45%. Así, si bien el resultado primario tuvo años positivos, el resultado fiscal fue siempre negativo y creciente hacia los últimos años de vigencia de la Ley.</p>
<p style="text-align: justify;">Como consecuencia, la deuda pública, que ya era de 60.048 millones de dólares en 1991, se elevó hasta los 144.200 millones de dólares, un 105%, diez años más tarde.</p>
<p style="text-align: justify;">En 2001, Argentina se enfrentaba a una crisis fiscal que había generado una crisis de competitividad. El problema no era el tipo de cambio fijo ni La Convertibilidad en su conjunto. Lo único que La Convertibilidad impedía en ese momento era salir de la crisis emitiendo moneda, licuando el gasto y reduciendo los salarios reales para estimular la contratación.</p>
<p style="text-align: justify;">Una salida de la crisis sin abandonar el sistema monetario hubiera exigido un sacrificio de parte de los políticos, es decir, una reducción reactivante del gasto público y de los impuestos<a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftn12">[12]</a>. Sin embargo, la decisión fue otra y es así como se terminó abandonando el tipo de cambio fijo a principios de 2002 y, con él, se extendió el mito del “fracaso de la convertibilidad”.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>Conclusión</b></p>
<p style="text-align: justify;">A la luz de lo estudiado puede concluirse que la Ley de Convertibilidad fue un instrumento exitoso a la hora de terminar con la inflación en Argentina. Debido al hecho de que imponía una disciplina a las autoridades monetarias que les impedía incrementar la cantidad de dinero a discreción, entendemos que fue una ley que habría sido vista con buenos ojos por muchos de los representantes más importantes del pensamiento de la escuela austriaca de economía. En este sentido, ahondamos en las razones de su supuesto “fracaso” y encontramos que este no fue tal, sino que el abandono de la ley y la devaluación fueron la respuesta del gobierno a la crisis de 2001, pero no necesariamente la única respuesta posible ni, desde nuestro punto de vista, la mejor.</p>
<p> <a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/09/Peso-Dolar.jpg"><img class="size-full wp-image-1058 aligncenter" alt="Esta imagen se refiere a La Convertibilidad (con mayúsculas) porque indica un tipo de cambio de 1 a 1." src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/09/Peso-Dolar.jpg" width="620" height="344" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref1">[1]</a> Véase Cachanosky, Nicolás y Ravier, Adrián (2014): “Una propuesta de reforma monetaria para la Argentina: Dolarización flexible y banca libre”</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref2">[2]</a> Sobre esta diferenciación, véase Cachanosky, Juan Carlos: “La Convertibilidad en Argentina”, Revista del Centro de Estudios Económicos y Sociales, Año: 40, Noviembre 1998 No. 847, Guatemala.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref3">[3]</a> Este incremento, según de Pablo (2010) se debió, en un 90%, al incremento en la tasa de actividad, es decir, al incremento en la proporción de la población total que desea trabajar, y no a la caída de la demanda de trabajo.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref4">[4]</a> Si se cumple la condición de Marshall-Lerner.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref5">[5]</a> Un dinero ideal en este caso es un dinero totalmente provisto por el mercado donde la posibilidad de manipulación monetaria virtualmente desaparecería.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref6">[6]</a> Aunque no de todos. Para la visión opuesta, pueden consultarse los trabajos de George Selgin, La LIbertad de Emisión de Dinero Bancario (Unión Editorial, 2011) y de Lawrence White, Free Banking in Britain: Theory, Experience and Debate 1800-1845 (Institute of Economic Affairs, 2009).</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref7">[7]</a> De hecho, al día de hoy, estos artículos del Código Civil no han sido modificados (aunque así lo prevé un nuevo proyecto de código civil) y generan debate en un contexto de control de cambios con tipos de cambio múltiples.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref8">[8]</a> Dada esta nueva aproximación al problema de la inflación, es posible pensar que Hayek entró en contradicción consigo mismo, luego de haberse mostrado a favor del sistema de tipo de cambio fijo en oposición al tipo de cambio flexible. Sin embargo, él mismo aclara: “En segundo lugar, había considerado necesarios los tipos de cambio fijos por la misma razón por la que ahora defiendo un mercado totalmente libre para todo tipo de monedas: la de que había que imponer una necesaria disciplina o restricción a las instituciones que emiten dinero. Ni yo, ni aparentemente nadie, pensó entonces en la disciplina, mucho más efectiva, que operaría si se privara a los suministradores de dinero del poder de resguardar el suyo de la rivalidad de <i>monedas competidoras</i>”<i> </i>(cursivas en el original)</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref9">[9]</a> Una explicación más detallada de este argumento puede leerse en Schvarzer (2002) citado en las referencias.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref10">[10]</a> Otra advertencia de Meltzer es la relativa a la flexibilidad de los mercados laborales, pero por cuestiones de espacio, prescindiremos de tratar este tema en este trabajo.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref11">[11]</a> En la misma línea, aunque en relación con el déficit, puede consultarse el trabajo de Rodríguez (1982) que afirma que, si el déficit público se financia con crédito externo, entonces “un aumento del gasto público siempre disminuye el tipo real de cambio. Esto se debe a que, al financiar el nuevo gasto público con crédito externo, no existe una disminución del gasto privado. El efecto neto, por lo tanto, es el de aumentar el nivel de demanda agregada de la economía (…) Como parte del aumento de la demanda agregada cae sobre bienes no comercializados (…) se precio relativo debe aumentar (o sea, el tipo real de cambio debe disminuir)”.</p>
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/IVANCCAR/Downloads/La%20Convertibilidad%20y%20La%20Escuela%20Austriaca%20de%20Econom%C3%ADa.doc#_ftnref12">[12]</a> En relación con la nota a pie de página anterior, debe enfatizarse que también era necesaria una mayor desregulación de los mercados, debido al alto desempleo.</p>
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]]></content:encoded>
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		<title>La Convertibilidad en Argentina: éxito, fracaso y el porqué de su final</title>
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		<pubDate>Sun, 16 Nov 2014 15:00:44 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Trabajo presentado en el marco del Seminario Internacional: 15 años de la Dolarización, organizado por la Universidad San Fransisco de Quito, Ecuador. Una versión en.pdf puede leerse y descargarse de este link. En el año 1989 la inflación anual promedio de Argentina fue de 3079%. Los precios, tomando diciembre de 1989 contra diciembre de 1988, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Trabajo presentado en el marco del <a href="https://www.usfq.edu.ec/eventos/dolarizacion/Paginas/default.aspx">Seminario Internacional: 15 años de la Dolarización</a>, organizado por la Universidad San Fransisco de Quito, Ecuador. Una versión en.pdf puede leerse y descargarse de <a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/La-Convertibilidad-en-Argentina.pdf">este link</a>.</em></p>
<p style="text-align: justify;">En el año 1989 la inflación anual promedio de Argentina fue de 3079%. Los precios, tomando diciembre de 1989 contra diciembre de 1988, se multiplicaron por 50. El año 1990 no fue mucho mejor, la inflación anual promedio fue del 2314%, aunque si se compara diciembre del 1990 contra diciembre de 1989, los precios “solo” se habían multiplicado por 14.</p>
<p style="text-align: justify;">Los episodios hiperinflacionarios de 1989 y 1990 fueron para nuestro país el corolario de décadas de inflación crónica posteriores a la creación del Banco Central<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn1">[1]</a>. A comienzos de 1991 el nuevo gobierno estaba abierto a ideas sobre cómo resolver el problema inflacionario. El entonces ministro de Relaciones Internacionales, Domingo Cavallo, ya había acercado la propuesta de la Ley de Convertibilidad pero esta no fue aceptada por quien era entonces Ministro de Economía, Erman González. Sin embargo, luego de una nueva suba de la inflación, en enero de 1991 González fue reemplazado por Cavallo en la cartera económica. Finalmente, el 27 de marzo de 1991 se aprobó la Ley de Convertibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como su nombre lo indica, el primer objetivo de la ley fue devolverle la convertibilidad a la moneda nacional. En este sentido, se eliminaban los controles cambiarios y el austral pasaba a ser libremente intercambiable por otras monedas. Además, la ley establecía cómo se llevaría adelante la convertibilidad del austral.</p>
<p style="text-align: justify;">El artículo primero establece que el tipo de cambio entre el austral y el dólar estadounidense quedará fijado en 10.000 australes por dólar. Más adelante se introduciría una nueva moneda, el peso, donde cada peso equivaldría a 10.000 australes, por lo que el tipo de cambio entre el peso y el dólar quedó establecido en 1 a 1.</p>
<p style="text-align: justify;">En el artículo cuarto se lee: “las reservas de libre disponibilidad del BANCO CENTRAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA en oro y divisas extranjeras, serán equivalentes a por lo menos el CIENTO POR CIENTO (100 %) de la base monetaria”. Es decir, que el Banco Central quedaba imposibilitado de emitir pesos a menos que la cantidad de divisas extranjeras y oro de sus reservas aumentara. Los pesos en circulación, entonces, estaban encajados al 100%, por lo que, si la ley se cumplía, ya no deberíamos hablar de “tipo de cambio”, sino de “paridad”<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><b>La Convertibilidad como Caja de Conversión</b></h3>
<p style="text-align: justify;">El sistema monetario emergido de la Ley de Convertibilidad del Austral se asemejaba al de una caja de conversión. Si seguimos la descripción de Schuler y Hanke (1993), vemos que existen muchas similitudes entre un sistema y otro.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Convertibilidad con tipo de cambio fijo</i>: una caja de conversión “mantiene una convertibilidad ilimitada a un tipo de cambio fijo” entre los billetes que emite y el dinero internacional de reserva. El sistema que imperó durante la década de 1991 a 2002 cumplió con este requisito.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Reservas</i>: según los autores “una caja de conversión se asegura de tener una reserva adecuada para asegurar que, incluso cuando todos los tenedores de los billetes emitidos por la caja quisieran convertirlos a la moneda (o el <i>commodity</i>) de reserva, la caja pueda hacerlo”. La Ley de Convertibilidad establecía que se debían tener reservas de al menos un 100% de la base monetaria, de manera que se satisfacía este punto.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Política monetaria</i>: debido a la imposibilidad de incrementar la emisión de pesos sin el correspondiente incremento de los dólares en las reservas, la capacidad del Banco Central de hacer política monetaria quedó anulada. De esta forma, la caja de conversión no puede financiar los gastos del gobierno de manera directa y a este solo le quedan los impuestos y la emisión de deuda en el mercado como forma de financiamiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><i>Tasas de interés e inflación</i>: dado que la cantidad de dinero no va a aumentar discrecionalmente, sino que dependerá de la cantidad de dólares que haya en las reservas, Shuler y Hanke afirman que la inflación y las tasas de interés tenderán a ubicarse en los niveles del país que emita el dinero de reserva. En el primer caso, veremos que la inflación tendió a descender hasta los niveles de los Estados Unidos (durante los últimos 6 años de la convertibilidad, la inflación argentina fue menor que la norteamericana). Con la tasa de interés, sin embargo, si bien la misma descendió, no llegó a los niveles de Estados Unidos.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><b>Los resultados económicos de la convertibilidad</b></h3>
<p style="text-align: justify;">Si bien la economía es mucho más que una sola medida y una sola ley, podemos observar cuál fue el desempeño de las principales variables de la economía argentina durante el período de vigencia de la ley bajo análisis<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn3">[3]</a>.</p>
<table width="100%" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="6%">
<p align="center"><b>Año</b></p>
</td>
<td width="12%">
<p align="center"><b>PBI (millones de dólares)*</b></p>
</td>
<td width="7%">
<p align="center"><b>Var. Anual</b></p>
</td>
<td width="10%">
<p align="center"><b>PBI per Cápita (dólares) *</b></p>
</td>
<td width="12%">
<p align="center"><b>Inflación (Promedio) *</b></p>
</td>
<td width="18%">
<p align="center"><b>Exportaciones**</b></p>
</td>
<td width="18%">
<p align="center"><b>Importaciones**</b></p>
</td>
<td width="13%">
<p align="center"><b>Desempleo*</b></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1991</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">204.094</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">10,6%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">6.258</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">171,7%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">11.978</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">8.275</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">6,5%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1992</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">223.701</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">9,6%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">6.786</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">24,9%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">12.235</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">14.872</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">7,0%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1993</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">236.505</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">5,7%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.099</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">10,6%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">13.118</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">16.784</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">9,6%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1994</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">250.308</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">5,8%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.434</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">4,2%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">15.839</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">21.590</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">11,5%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1995</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">243.186</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">-2,8%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.147</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">3,4%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">20.963</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">20.122</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">17,5%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1996</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">256.626</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">5,5%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.462</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">0,2%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">23.811</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">23.762</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">17,2%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1997</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">277.441</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">8,1%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.983</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">0,5%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">26.431</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">30.450</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">14,9%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1998</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">288.123</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">3,8%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">8.203</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">0,9%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">26.434</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">31.377</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">12,9%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">1999</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">278.369</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">-3,4%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.841</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">-1,1%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">23.308</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">25.508</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">14,2%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">2000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">276.173</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">-0,8%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.508</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">-0,2%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">26.341</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">25.280</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">15,0%</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="6%">
<p align="right">2001</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">263.997</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="7%">
<p align="center">-4,4%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="10%">
<p align="center">7.105</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="12%">
<p align="center">-1,1%</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">26.542</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="18%">
<p align="center">20.319</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="13%">
<p align="center">17,3%</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">Lo primero que se observa es una reducción de la inflación. La inflación promedio del año 1991 fue del 171,7%, una importante reducción desde los niveles de los dos años anteriores. La tendencia a la baja continuó a lo largo de los años, estabilizándose en un promedio de 1,9 desde 1993 en adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">La caída de la inflación se dio conjuntamente con una expansión del producto, que pasó de los 204.094 millones de pesos (constantes de 1993) a los 263.997 millones en 2001. La variación para todo el período fue un crecimiento del 29,4%, con un crecimiento promedio del 3,4%. Si se toman los valores hasta 1998, el pico máximo que alcanzó el PBI durante el período, el crecimiento promedio anual sube a 5,4%, mientras que la variación total también sube al 41,2%. También subió el PBI per cápita, que pasó de 6.258 dólares en 1991 a 8.203 dólares en 1998, para luego caer a 7.105 dólares en 2001.</p>
<p style="text-align: justify;">Las exportaciones e importaciones mostraron un crecimiento marcado durante el período. Las primeras crecieron un 122%, mientras que las segundas lo hicieron en un 146%.</p>
<p style="text-align: justify;">El desempleo fue el indicador con peor desempeño. La tasa de desempleo pasó del 6,5% en 1991 al 17,3% en 2001. Incluso si se toma el mejor año de la convertibilidad, 1998, se observa que la tasa de desempleo se había duplicado, al pasar de 6,5% a 12,9%<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn4">[4]</a>. Por último, también se observa que los tres últimos años del período fueron recesivos, con una caída acumulada del 8,4% desde el pico máximo de 1998.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><b>Los problemas ¿de la convertibilidad?</b></h3>
<p style="text-align: justify;">Como se observa anteriormente, el desempleo creció durante toda la década de vigencia de la Ley de Convertibilidad, mientras que hacia el final de la misma, el producto cayó de manera considerable. Por otro lado, se observa que, si bien en 1991 el saldo de la balanza comercial había sido positivo en US$ 3.700 millones, en general, la norma de la década fue el déficit, que llegó a un máximo de US$ 4.900 millones en 1998 y que, a causa de la recesión (caída de las importaciones), volvió a ser positiva a partir del 2000.</p>
<p style="text-align: justify;">Para los adscriptos a la teoría de las devaluaciones competitivas, la crisis que terminó con La Convertibilidad es evidencia de que, en ausencia de soberanía monetaria, la industria nacional no tiene posibilidades de competir con los productos importados. El déficit comercial es la muestra de que los productos importados inundaron el país y el aumento del desempleo, la inevitable consecuencia de la “apertura indiscriminada de la economía”.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, si esta teoría fuese cierta, deberíamos preguntarnos por qué Chile, por ejemplo, con un tipo de cambio nominal en constaste apreciación durante los últimos 10 años, y con una de las economía más abiertas de la región, ha logrado crecer a ritmo sostenido y, al mismo tiempo, reducir el nivel de desempleo<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn5">[5]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Es que el problema de la competitividad argentina, primero, y de la crisis de 2001, después, no tuvieron que ver con el tipo de cambio (nominal) fijo, sino con el incremento insostenible del gasto público y su inevitable corolario: el déficit fiscal que terminó generando una crisis de deuda soberana, como veremos a continuación.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><b>El gasto público y la competitividad</b></h3>
<p style="text-align: justify;">En su trabajo “Crisis Bancarias y Convertibilidad”, Armando Ribas analiza el caso en el que el incremento del gasto no puede ser financiado con emisión monetaria y las consecuencias que ello tiene sobre la economía.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin la “máquina de imprimir billetes” a disposición del gobierno, a este no le queda otra alternativa que financiarse con impuestos o con deuda. Ahora bien, si se da el caso que el gobierno se embarca en una política fiscal expansiva, necesariamente deberá pagar el aumento del gasto con alguna de las modalidades mencionadas (a menos que, en períodos anteriores, haya acumulado suficientes superávits). Si lo hace con un aumento de los impuestos, el sector privado sufre porque debe lidiar con un costo mayor para producir. Si se financia con deuda contraída en el mercado local, el resultado es el mismo debido al efecto “crowding out” y el aumento de la tasa de interés.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro efecto que tiene el incremento del gasto es sobre el tipo de cambio real. En este punto, dado que el tipo de cambio real es el cociente entre el precio de los bienes transables y el precio de los bienes no transables, Ribas argumenta que, como el gasto público afecta principalmente los bienes no transables, el aumento de éste genera una caída del tipo de cambio real toda vez que el precio de los bienes transables (determinado en el mercado internacional) no sube en la misma proporción:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><i>Es indudable que el gasto público es el bien no transable por antonomasia. El otro bien no transable más importante es el de los salarios algunos de los cuales se encuentran incluidos dentro del gasto público. Un tipo de cambio fijo pone un límite superior a los precios de los bienes transables pues la competencia externa impide que éstos se puedan aumentar. Consecuentemente todo aumento del gasto público y/o de los salarios significa una caída del tipo de cambio real. Esto ejerce una presión sobre los productores de bienes transables cuya sobrevivencia en el mercado depende de sus posibilidades de mejorar la productividad de los factores que están bajo su control<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn6"><b>[6]</b></a></i></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">El problema de la balanza comercial, entonces, no se debe a la fijación del tipo de cambio per sé, sino al incremento del gasto que hace que el tipo de cambio real caiga y que el costo de producción aumente:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><i>El aumento de las importaciones puede causar un aumento del desempleo debido a que los productores domésticos son incapaces de competir con los productos extranjeros como consecuencia del aumento de costo causado por el aumento en el gasto público</i></p>
</blockquote>
<h3 style="text-align: justify;"><b>El déficit y la deuda</b></h3>
<p style="text-align: justify;">Como podemos observar en el cuadro siguiente, durante la vigencia de la Ley de Convertibilidad el gasto público pasó de 46.351 millones de dólares en 1991 a 82.842 millones de dólares en 2001, un aumento del 79%. Los ingresos, por su parte, crecieron durante el mismo período un 45%. Así, si bien el resultado primario tuvo años positivos, el resultado fiscal fue siempre negativo y creciente hacia los últimos años de vigencia de la Ley.</p>
<p style="text-align: justify;">Como consecuencia, la deuda pública, que ya era de 60.048 millones de dólares en 1991, se elevó hasta los 144.200 millones de dólares, un 105%, diez años más tarde.</p>
<table width="588" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td rowspan="2" width="80">
<p align="center"><b>Año</b></p>
</td>
<td width="89">
<p align="center"><b>Ingresos Totales </b></p>
</td>
<td width="89">
<p align="center"><b>Gastos Totales</b></p>
</td>
<td width="83">
<p align="center"><b>Resultado Primario</b></p>
</td>
<td width="87">
<p align="center"><b>Resultado Financiero</b></p>
</td>
<td width="80">
<p align="center"><b>Resultado Financiero</b></p>
</td>
<td width="80">
<p align="center"><b>Deuda pública</b></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="4" width="348">
<p align="center"><b>Miles de US$</b></p>
</td>
<td width="80">
<p align="center"><b>Como % del PBI</b></p>
</td>
<td width="80">
<p align="center"><b>Millones de US$</b></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1991</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">43.988.900</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">46.351.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">48.900</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-2.362.400</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-1,42</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        60.048</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1992</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">58.020.500</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">58.957.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">3.528.800</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-936.800</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-0,45</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        63.250</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1993</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">65.525.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">65.558.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">3.349.100</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-33.000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-0,01</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        71.112</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1994</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">64.529.100</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">68.820.200</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">-436.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-4.291.100</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-1,67</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        81.820</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1995</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">62.033.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">69.479.600</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">-2.398.000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-7.445.900</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-2,89</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        88.711</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1996</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">61.973.600</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">70.561.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">-3.370.100</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-8.588.100</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-3,16</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">        99.046</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1997</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">70.038.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">72.443.600</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">4.349.900</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-2.404.900</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-0,82</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">      103.718</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1998</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">70.600.800</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">77.829.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">652.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-7.228.500</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-2,42</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">      114.134</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">1999</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">68.649.000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">81.423.800</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">-3.150.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-12.774.800</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-4,51</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">      123.366</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">2000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">71.565.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">80.947.000</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">2.156.700</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-9.381.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-3,30</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">      129.750</td>
</tr>
<tr>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="center">2001</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">63.955.200</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="89">
<p align="right">82.842.500</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="83">
<p align="right">-5.263.200</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="87">
<p align="right">-18.887.300</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">
<p align="right">-7,03</p>
</td>
<td valign="bottom" nowrap="nowrap" width="80">      144.266</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">Ya vimos con anterioridad cómo el incremento del gasto afectó la competitividad del país. En este sentido, no extraña que la actividad económica se desacelerara desde 1997 en adelante y, con esta desaceleración, comenzaran a declinar los ingresos fiscales.</p>
<p style="text-align: justify;">Con un déficit fiscal creciente e ingresos tributarios en descenso debido a la crisis, la posibilidad de refinanciar la deuda se volvía cada vez más difícil. Si se observa el indicador de riesgo país, se ve cómo a partir de comenzado el año 2001, los niveles para Argentina se vuelven cada vez más elevados.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/riesgopais.png"><img class="aligncenter  wp-image-1191" alt="riesgopais" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/riesgopais.png" width="584" height="382" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Para el año 2001, era claro que el aumento del gasto, el déficit y la deuda habían hecho que la Argentina pase de ser el modelo de apertura y modernización al país con el dilema económico más importante de la región.</p>
<p style="text-align: justify;">Las opciones frente a tamaño desequilibrio no eran muchas:</p>
<p style="text-align: justify;">1) O se aumentaban los impuestos para cubrir la diferencia, lo que sumiría a la economía en una recesión más profunda todavía<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn7">[7]</a></p>
<p style="text-align: justify;">2) O se reducía el gasto público, lo que tendría tres efectos:  1. Enviar la señal a los acreedores e inversores que la deuda se pagaría. 2. Liberaría recursos del sector improductivo (estatal) para que se reubiquen en el sector productivo (privado). 3. Reduciría las tasas de interés al reducir el efecto “crowding out” y depreciaría el tipo de cambio real aumentando la competitividad de la economía<a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftn8">[8]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">3) O se acudía al plan de la devaluación y el default: 1. La devaluación, y el abandono del sistema impuesto por la Ley de Convertibilidad, tenía el objetivo de (agotado el financiamiento externo a tasas razonables) recuperar la fuente de financiamiento monetaria y, además, dotar de competitividad a la economía al reducir los precios en dólares de los factores de producción. 2. El default permitiría al gobierno ahorrarse los montos pagados por intereses o, mejor, redirigir ese dinero a otras partidas de gasto.</p>
<p style="text-align: justify;">El escenario estaba bien descripto por Juan Carlos Cachanosky, que en 1998 escribió:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><i>Con convertibilidad o sin convertibilidad el déficit fiscal provoca desequilibrios. En el caso específico de Argentina la deuda pública externa pasó de $60.000 millones a $105.000 millones a pesar de que se vendieron la mayor parte de las empresas públicas. La deuda sigue creciendo y la recaudación tributaria no mejora. De manera que la tendencia tiene que ser: (a) recesión y desocupación o (b) devaluación. Por ahora los argentinos estamos saboreando un poco de la primera (…)</i></p>
<p style="text-align: justify;"><i>La devaluación en Argentina, igual que en Brasil, es sólo cuestión de tiempo, salvo que algún milagro haga que los políticos desregulen los mercados y bajen el gasto público.</i></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Pero el milagro no vino. El domingo 23 de diciembre de 2001, en medio de una convulsión política y luego de la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa, su reemplazante interino, Adolfo Rodríguez Saá, anunció la cesación e pagos con una frase que quedará para la historia: “Vamos a tomar el toro por las astas (&#8230;) en primer lugar, anuncio que el Estado argentino suspenderá el pago de la deuda externa”. Luego de anunciarlo, el congreso estalló en una ovación.</p>
<p style="text-align: justify;">Meses más tarde, el 6 de enero de 2002, con otro presidente en el poder, Eduardo Duhalde, se derogaron los aspectos más importantes de la Ley de Convertibilidad. Argentina recuperaba así su “soberanía monetaria” y, con ella, un nuevo período económico comenzaba.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><b>Conclusiones</b></h3>
<p style="text-align: justify;">Para Armando Ribas “no existen problemas monetarios y/o cambiarios per se. En el origen se encuentra, particularmente en nuestro tiempo, un problema fiscal”. La Ley de Convertibilidad en Argentina fue un buen instrumento para frenar la inflación con resultados más que satisfactorios en ese terreno tanto como en el crecimiento de la economía en su conjunto.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, la disciplina monetaria que la Convertibilidad imponía no fue acompañada de la disciplina fiscal necesaria. El incremento del gasto erosionó la competitividad y, más tarde, el déficit fiscal creciente llevó al país a una crisis de deuda mayúscula y a un nuevo default. El origen de los problemas no fue, entonces, el tipo de cambio fijo, sino un gobierno irresponsable en materia de gasto que, cuando tuvo que hacer los justes necesarios, eligió “el camino rápido” y, en lugar de reconocer los errores, le echó toda la culpa al sistema monetario vigente.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la devaluación y el default, la reactivación llegó. Pero esto fue una ilusión de corto plazo. Hoy la economía sigue igual de poco competitiva que antes (salvo por el fenomenal incremento de los términos de intercambio), los niveles de inflación derivados nuevamente del desequilibrio fiscal son exacerbados y el intervencionismo del gobierno solo agrava las cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy no solo no hay disciplina fiscal, sino que tampoco hay disciplina monetaria y el país es uno de los pocos en el mundo con inflación de dos dígitos, superior al 40%, un dólar en continua apreciación y un control de cambios que da lugar a mercados negros y afecta profundamente la estructura productiva del país.</p>
<p style="text-align: justify;">Una mejor alternativa hubiera sido mantener la convertibilidad y corregir el problema fiscal, en lugar de “tomar el atajo” para luego, diez años más tarde, volver a tener que lidiar con el mismo problema de siempre, solo que con síntomas distintos.</p>
<div id="attachment_1190" style="width: 466px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/21-Marzo-1991.jpg"><img class=" wp-image-1190 " alt="21 Marzo 1991" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2014/11/21-Marzo-1991.jpg" width="456" height="645" /></a><p class="wp-caption-text">Portada del Diario Clarín. 21 de Marzo de 1991.</p></div>
<div></div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref1">[1]</a> Véase Cachanosky, Nicolás y Ravier, Adrián (2014): “Una propuesta de reforma monetaria para la Argentina: Dolarización flexible y banca libre”</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref2">[2]</a> Sobre esta diferenciación, véase Cachanosky, Juan Carlos: “La Convertibilidad en Argentina”, Revista del Centro de Estudios Económicos y Sociales, Año: 40, Noviembre 1998 No. 847, Guatemala.</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref3">[3]</a> Los datos del cuadro son extraídos de: *Orlando Ferreres: “Dos Siglos de Economía Argentina (1810-2004)”, Fundación Norte y Sur, Buenos Aires, 2005 y ** Del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos)</p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref4">[4]</a> Este incremento, según de Pablo (2010) se debió, en un 90%, al incremento en la tasa de actividad, es decir, al incremento en la proporción de la población total que desea trabajar, y no a la caída de la demanda de trabajo. Si se comparan las cifras de 2001 con las de 1991, a pesar del aumento de la tasa de desempleo, la población ocupada se incrementó en 1.139.000 personas.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref5">[5]</a> Sobre el caso chileno, véase Carrino, Iván: “Chile derriba los mitos del relato”, diario Infobae, septiembre de 2013, disponible en <a href="http://opinion.infobae.com/ivan-carrino/2013/01/09/chile-derriba-los-mitos-del-relato/">http://opinion.infobae.com/ivan-carrino/2013/01/09/chile-derriba-los-mitos-del-relato/</a>.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref6">[6]</a> En la misma línea, aunque en relación con el déficit, puede consultarse el trabajo de Rodríguez (1982) que afirma que, si el déficit público se financia con crédito externo, entonces “un aumento del gasto público siempre disminuye el tipo real de cambio. Esto se debe a que, al financiar el nuevo gasto público con crédito externo, no existe una disminución del gasto privado. El efecto neto, por lo tanto, es el de aumentar el nivel de demanda agregada de la economía (…) Como parte del aumento de la demanda agregada cae sobre bienes no comercializados (…) se precio relativo debe aumentar (o sea, el tipo real de cambio debe disminuir)”.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref7">[7]</a> Algo de esto se intentó: véase Rodríguez, Carlos Alfredo, “Reforma Tributaria: Significativa marca atrás (¿o hacia la izquierda?)” y “La Reforma Impositiva atenta contra el Crecimiento y el Capital Humano”, en “Argentina en Transición: La recesión 1998/2000”, Universidad del CEMA, año 2000.</p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><a title="" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Documentos/Master%20EA%20URJC/Trabajos%20M%C3%ADos/Ecuador%20COnvertibilidad/La%20Convertibilidad%20en%20Argentina.doc#_ftnref8">[8]</a> Esto sucedió en Canadá: véase Murphy, Robert: “Did Canadian Government’s Famous Budget Cuts Rely on Loose Money?”, disponible en http://mises.ca/posts/blog/did-canadian-governments-famous-budget-cuts-rely-on-loose-money/<b></b></p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
]]></content:encoded>
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