<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Iván Carrino &#187; Otros Medios</title>
	<atom:link href="https://www.ivancarrino.com/categoria/articulos/otros-medios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.ivancarrino.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 21 Apr 2026 12:13:13 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.8.9</generator>
	<item>
		<title>¿Volvemos a los noventa? Charla con Marina Dal Poggetto</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/volvemos-a-los-noventa-charla-con-marina-dal-poggetto/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=volvemos-a-los-noventa-charla-con-marina-dal-poggetto</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/volvemos-a-los-noventa-charla-con-marina-dal-poggetto/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2026 12:13:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Videos]]></category>
		<category><![CDATA[convertibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[dólar]]></category>
		<category><![CDATA[menem]]></category>
		<category><![CDATA[menemismo]]></category>
		<category><![CDATA[tipo de cambio fijo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=4896</guid>
		<description><![CDATA[Hace unos meses comencé un proyecto de entrevistas con economistas y personas interesantes para analizar temas de economía, que se emite cada dos semanas en un nuevo Canal de YouTube llamado &#8220;Canal Hache&#8221;. En este episodio entrevisté a Marina Dal Poggetto sobre su libro &#8220;Back to the 90s&#8221;. Nos centramos en la economía argentina de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><iframe  id="_ytid_58900" width="480" height="270" src="https://www.youtube.com/embed/xafOpdr-ElY?enablejsapi=1&#038;autoplay=0&#038;cc_load_policy=0&#038;iv_load_policy=1&#038;loop=0&#038;modestbranding=0&#038;rel=1&#038;showinfo=1&#038;playsinline=0&#038;autohide=2&#038;theme=dark&#038;color=red&#038;wmode=opaque&#038;vq=&#038;controls=2&#038;" frameborder="0" class="__youtube_prefs__" allowfullscreen data-no-lazy="1"></iframe></p>
<p>Hace unos meses comencé un proyecto de entrevistas con economistas y personas interesantes para analizar temas de economía, que se emite cada dos semanas en un nuevo Canal de YouTube llamado &#8220;Canal Hache&#8221;.</p>
<p>En este episodio entrevisté a Marina Dal Poggetto sobre su libro &#8220;Back to the 90s&#8221;. Nos centramos en la economía argentina de los años 90 y su paralelismo con la actualidad, abordando el contexto de la presidencia de Carlos Menem, las reformas estructurales como la convertibilidad y las privatizaciones, y sus efectos tanto positivos (estabilidad, crecimiento inicial) como negativos (rigidez cambiaria, endeudamiento y crisis final), para contrastarlos con las políticas actuales de Javier Milei. La conversación profundiza en conceptos técnicos como la caja de conversión, el rol del crédito, la sostenibilidad fiscal y la importancia del contexto político e institucional, concluyendo que la viabilidad de cualquier programa económico en Argentina depende no solo de sus fundamentos técnicos, sino de la estabilidad política, los consensos a largo plazo y la capacidad de evitar errores estructurales ya vividos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/volvemos-a-los-noventa-charla-con-marina-dal-poggetto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Cuanto antes abandonemos el cepo, más rápido volveremos a crecer&#8221;</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/cuanto-antes-abandonemos-el-cepo-mas-rapido-volveremos-a-crecer/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=cuanto-antes-abandonemos-el-cepo-mas-rapido-volveremos-a-crecer</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/cuanto-antes-abandonemos-el-cepo-mas-rapido-volveremos-a-crecer/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Jun 2023 21:16:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[cepo]]></category>
		<category><![CDATA[dólar]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=4655</guid>
		<description><![CDATA[En el Diario de Río Negro me hicieron una entrevista donde conversamos sobre el cepo cambiario, la inflación y las expectativas que genera el cambio de gobierno. Un fragmento: P: Entre las propuestas electorales, se habla de una inmediata eliminación del cepo cambiario. ¿Qué opinión tenés al respecto? R: Opino que es totalmente lo que hay [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En el Diario de Río Negro me hicieron una entrevista donde conversamos sobre el cepo cambiario, la inflación y las expectativas que genera el cambio de gobierno. Un fragmento:</p>
<blockquote><p><strong>P: Entre las propuestas electorales, se habla de una inmediata eliminación del cepo cambiario. ¿Qué opinión tenés al respecto?</strong></p>
<p>R: Opino que es totalmente lo que hay que hacer. El cepo se puso para no devaluar y para “cuidar las reservas”. Bueno, en lo que va del año la pérdida de reservas es la más grande de los últimos 10. Y el dólar libre desde que se puso el cepo pasó de más o menos $ 60 a más o menos $ 500. O sea que el cepo no tiene ninguna utilidad práctica, pero sí tiene costos. A todos los exportadores les están robando parte de su rentabilidad con el control de cambios, así que cuanto más rápido dejemos de tener cepo, más rápido mejorará la posibilidad de crecimiento económico y la capacidad de exportación.</p></blockquote>
<p>La nota completa puede leerse en <a href="https://www.rionegro.com.ar/economia/ivan-carrino-cuanto-antes-abandonemos-el-cepo-mas-rapido-volveremos-a-crecer/">este link</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/cuanto-antes-abandonemos-el-cepo-mas-rapido-volveremos-a-crecer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Guzmán se prueba el traje de Rodríguez Saá</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/guzman-se-prueba-el-traje-de-rodriguez-saa/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=guzman-se-prueba-el-traje-de-rodriguez-saa</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/guzman-se-prueba-el-traje-de-rodriguez-saa/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Dec 2019 22:15:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Keynes]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Guzmán]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3940</guid>
		<description><![CDATA[El nuevo Ministro de Economía plantea que deben abandonarse las políticas de austeridad y que para ello es necesaria una “reestructuración dolorosa de la deuda”. Argentina repite su historia una y otra vez. Hoy, como hace 18 años, estamos en medio de una crisis de deuda pública. Dicha crisis comenzó allá por el primer trimestre de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El nuevo Ministro de Economía plantea que deben abandonarse las políticas de austeridad y que para ello es necesaria una “reestructuración dolorosa de la deuda”.</strong></p>
<p>Argentina repite su historia una y otra vez.</p>
<p>Hoy, como hace 18 años, estamos en medio de una <strong>crisis de deuda pública</strong>.</p>
<p>Dicha crisis comenzó allá por el primer trimestre de 2018, cuando luego de la estocada final que implicó el cambio de metas de inflación para la ya menguante confianza de los inversores, los mercados internacionales se cerraron para el gobierno nacional.</p>
<p>Una vez que eso ocurre, el desenlace es inevitable. Es que el gasto deficitario del gobierno impulsaba el gasto agregado de la economía. Pero si este gasto no se puede financiar, entonces necesariamente debe caer. Y nadie está mejor cuando consume menos.</p>
<p>En medio de este escenario, Macri decidió acudir al FMI, organismo internacional con el que se firmaron dos acuerdos, con numerosas variantes cada uno de ellos.</p>
<p>La <strong>idea principal</strong>, sin embargo, siempre fue la siguiente:</p>
<blockquote><p><em>Te presto el dinero que necesitás para cumplir con tus compromisos de deuda, pero ajustá el déficit fiscal más rápido de lo que lo venís haciendo y hacé que el Banco Central se ponga más duro que nunca para ayudar a generar confianza</em>.</p></blockquote>
<p>Si bien las siglas F.M.I. son mala palabra en una Argentina donde las ideas de izquierda calan hondo en la cultura popular, y si bien entre junio de 2018 y marzo de 2019 subieron tanto el dólar, como la inflación, la pobreza, y cayó la economía… a partir del tercer mes de este año los <strong>resultados marginalmente positivos comenzaron a aparecer</strong>. La inflación bajaba mes a mes, el dólar estaba estable y la economía estaba buscando su piso.</p>
<p>No obstante, con el resultado de las PASO, y las expectativas generalizadas de que el plan del FMI se iba a terminar, las <strong>variables financieras volvieron a colapsar, impactando nuevamente en la economía real.</strong></p>
<p>Macri, quien dijo que había que juzgarlo por el dato de pobreza, se va de la Casa Rosada con una tasa del 40%.</p>
<h2><strong>El nuevo enfoque</strong></h2>
<p>Las expectativas tras las PASO anticiparon razonablemente bien lo que iba a venir. De hecho, Alberto Fernández anunció hace varios días que no quería recibir más dinero del FMI, lo que implica obviamente <strong>abandonar el plan de relativa austeridad coordinado con el organismo*</strong>.</p>
<p>Ahora definido su flamante Ministro de Economía, el Doctor en Economía e Investigador de la Universidad de Columbia, <strong>Martín Guzmán</strong>, el panorama es aún más claro: las “políticas de austeridad” deben abandonarse.</p>
<p>En una <a href="https://radiocut.fm/audiocut/martin-guzman-con-tognetti-profe-wischnevsky-n-fiorentino-a-lingenti-y-rulo-dellatorre/">reciente nota</a> con el periodista Daniel Tognetti, Guzmán resumía su posición acerca de la situación argentina en tres pilares principales que detallamos aquí abajo:</p>
<ol>
<li>El gobierno debe cambiar la política económica.</li>
<li>Para eso, el estado debe tener “algo de aire”</li>
<li>Para conseguir ese aire, debe renegociar la deuda.</li>
</ol>
<p>Lo que afirmó es muy similar a lo que <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/argentina-wrong-economic-policies-by-martin-guzman-2019-04/spanish">escribía</a> en abril sobre las alternativas que enfrentaría un nuevo gobierno:</p>
<blockquote><p><em>El nuevo gobierno enfrentaría dos opciones desagradables: una camisa de fuerza con mayores pagos de deuda, más austeridad y más recesión, o <strong>una reestructuración dolorosa de la deuda con un resultado incierto</strong>.</em></p>
<p><em>Una cosa está clara: para poder evitar otra crisis de deuda, Argentina necesitará un crecimiento económico sostenido. Aunque no hay recetas mágicas para poner a la economía en un camino más estable, <strong>cambiar las políticas macroeconómicas actuales</strong> al menos le daría una oportunidad al país.</em></p></blockquote>
<p>No deja de ser interesante que ambas opciones se planteen como <strong>desagradables</strong>, siendo que los políticos y funcionarios suelen vender sus propuestas como el paraíso en la tierra.</p>
<p>Hay que reconocer, al menos, la postura honesta del Ministro. Ahora bien: ¿funcionará el plan?</p>
<h2><strong>Más de lo mismo</strong></h2>
<p>Fiel al enfoque keynesiano y crítico de las recetas que tanto Guzmán como su mentor, el Premio Nobel Joseph Stiglitz, llaman “neoliberales”, para el nuevo el nuevo Ministro <strong>la austeridad fiscal debe abandonarse</strong>.</p>
<p>¿Por qué? Porque de acuerdo con Keynes, las recesiones se combaten con aumentos en el déficit fiscal y bajas de tasas de interés. Es decir, <strong>¡todo lo contrario de lo que dice el FMI!</strong></p>
<p>De acuerdo con la visión keynesiana, si el gobierno gasta un dólar en la economía local, quien recibe ese dólar también gastará una parte, y quien reciba esa parte gastará a su vez otra parte, generando un <strong>“efecto multiplicador”</strong> que hace “mover la economía”.</p>
<p>Ahora bien, ¿cómo conseguir un dólar para que el gobierno gaste y se multiplique en la economía si nadie más quiere financiarlo?</p>
<p><strong>La respuesta es muy fácil: </strong>que todo lo que el gobierno pensaba pagar en concepto de intereses y capital de la deuda, se use para la reactivación.</p>
<p>Eso fue exactamente lo que hizo <strong>Adolfo Rodríguez Saá</strong> el 23 de diciembre de 2001. El entonces presidente dijo que iba a tomar “el toro por las astas” y anunció que “el Estado Argentino suspenderá el pago por la deuda externa”. Con esos fondos se financiarían “planes de creación de un millón de puestos de trabajo y progreso social”.</p>
<p>Tal vez la diferencia entre Guzmán y Rodríguez Saá sea que el académico radicado en Nueva York no está pensando en una decisión unilateral, sino en una negociación. Sin embargo,<strong> en esencia el planteo es el mismo</strong>: incumplir los compromisos con los acreedores para poder seguir gastando plata pública en subsidios, obras y planes.</p>
<p>Ahora bien, <strong>si el exceso de gasto público en subsidios, obras y planes fue lo que nos llevó a donde estamos, ¿por qué más de lo mismo va a ser la solución?</strong></p>
<p>La respuesta, por ahora, se la dejo abierta a los lectores.</p>
<p><em>*Nota aclaratoria: digo relativa austeridad porque de no haber aparecido el Fondo, la austeridad hubiera sido mucho más grande, dado que al gobierno le faltarían USD 44.000 millones de financiamiento. Y si esa plata no está, o se suben más los impuestos, o se baja más el gasto, o se defaultea la deuda.</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/guzman-se-prueba-el-traje-de-rodriguez-saa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La inflación de abril, Milton Friedman y Olivera</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/la-inflacion-de-abril-milton-friedman-y-olivera/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-inflacion-de-abril-milton-friedman-y-olivera</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/la-inflacion-de-abril-milton-friedman-y-olivera/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 May 2019 21:50:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Friedman]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Olivera]]></category>
		<category><![CDATA[Sandleris]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3726</guid>
		<description><![CDATA[La inflación bajó el mes pasado y algunos dicen que podría ser un punto de inflexión. ¿Es la política monetaria o el control de las tarifas? La inflación de abril fue 3,4% y, por primera vez en varios meses, se ubicó por debajo de lo que pronosticaban los economistas del sector privado. Si bien una golondrina [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>La inflación bajó el mes pasado y algunos dicen que podría ser un punto de inflexión. ¿Es la política monetaria o el control de las tarifas?</strong></p>
<p>La inflación de abril fue 3,4% y, por primera vez en varios meses, se ubicó por debajo de lo que pronosticaban los economistas del sector privado.</p>
<p>Si bien <strong>una golondrina no hace verano</strong>, algunos analistas comenzaron a preguntarse si no se trata esto de un punto de inflexión en materia inflacionaria.</p>
<p>Para nuestro banquero central, “el halcón” Guido Sandleris, el 3,4% indicaría sin dudas que la inflación <strong>“seguirá bajando en los próximos meses”.</strong></p>
<p>¿Por qué?</p>
<p><a href="http://www.bcra.gov.ar/Noticias/15-05-19-Conferencia-post.asp">De acuerdo con Sandleris</a>, los motivos serían al menos tres. En la conferencia de prensa que fuera de calendario ofreció tras conocerse el dato de inflación, sostuvo que “las fuerzas económica que reducen la inflación están en marcha”, y que esas fuerzas eran la política monetaria estricta, el equilibrio fiscal y precios relativos acomodados…</p>
<p>Para ejemplificar el último concepto, se detuvo en el último trimestre de 2018 y ofreció una explicación de por qué entonces las tasas de inflación habían sido tanto más bajas que las del primero de 2019:</p>
<blockquote><p><em>En el último trimestre, hubo dos elementos que ayudaron a reducir inflación. Estos fueron tipo de cambio estable, y escasos aumentos en precios regulados. Casi no hubo suba de tarifas. La concentración de la mayoría de los aumentos de tarifas en los primeros meses volvió a impulsar la inflación</em></p></blockquote>
<p>Si nos guiamos por sus declaraciones, entonces: ¿qué es lo que estaría bajando la inflación? ¿La estabilidad de precios “clave” como el dólar y las tarifas, o la política monetaria?</p>
<p>Puesto en otros términos, quién está imponiéndose, ¿Julio Olivera o Milton Friedman?</p>
<p><strong style="font-size: 1.17em;">Olivera vs. Friedman</strong></p>
<p>En 1960, un reconocido economista argentino publicó un trabajo titulado “<a href="http://www.obela.org/system/files/La%20teoria%20no%20monetaria%20de%20la%20inflacion.pdf">La Teoría no Monetaria de la Inflación</a>”. En dicho trabajo se proponía elaborar una explicación que –de alguna manera- refutara la visión tradicional de que la inflación era pura y exclusivamente un fenómeno monetario.</p>
<p>Esta última hipótesis estaba siendo ampliamente difundida entonces por quien posteriormente obtendría el Premio Nobel de Economía, el profesor de la Universidad de Chicago, <strong>Milton Friedman</strong>.</p>
<p>Para <strong>Julio H. Olivera</strong>, sin embargo, existía otra explicación para la inflación que era igualmente poderosa y relevante.</p>
<p>De acuerdo con su punto de vista <em>“el impulso inflacionista proviene de una alteración en las condiciones que determinan los precios relativos y de la consiguiente tendencia a la variación de estos últimos”</em>.</p>
<p>¿Qué quiere decir esto? Que la inflación puede ocurrir <strong>sin aumentos de la cantidad de dinero</strong>, cuando ocurre un cambio en la dirección de la demanda y existen precios rígidos. Es decir, si la demanda global no cambia, pero de repente los consumidores comienzan a demandar el bien “A” y dejan de demandar el bien “B”, hay motivos para pensar que va a aumentar el bien “A” pero sin que caiga de precio el bien “B”.</p>
<p>Si eso ocurre, entonces, habrá inflación. El nivel general de precios habrá aumentado.</p>
<p><strong style="font-size: 1.17em;">Ejemplo de dudosa utilidad</strong></p>
<p>Para reforzar su punto teórico, Olivera acude a un ejemplo sencillo. Supone inicialmente que existen tres bienes en la economía con una relación de intercambio entre ellos que es la siguiente:</p>
<p>&#8212;&#8211;&gt; 4 unidades del bien “A” compran 1 unidad del bien “C”.<br />
&#8212;&#8211;&gt; 3 unidades del bien “B” compran 1 unidad del bien “C”.<br />
&#8212;&#8211;&gt; En términos monetarios, C vale $ 12, y por tanto A vale $ 3 y B vale $ 4.</p>
<p>De acuerdo con el planteo de Olivera, frente a <strong>“un cambio de las circunstancias”</strong> la mercancía C pierde valor, pero como los <strong>precios monetarios son inflexibles a la baja</strong>, el cuadro anterior queda ahora de esta forma:</p>
<p>&#8212;&#8211;&gt; 3 unidades del bien “A” compran 1 unidad del bien “C”.<br />
&#8212;&#8211;&gt; 2 unidades del bien “B” compran 1 unidad del bien “C”.<br />
&#8212;&#8211;&gt; En términos monetarios, C vale $ 12, y por tanto A vale $ 4 y B vale $ 6.</p>
<p>Este ejemplo lleva a Olivera, y a sus seguidores heterodoxos, a sostener que un cambio de precios relativos (por ejemplo, una suba de las tarifas o del dólar) genera inflación. El autor llega a sostener que <em>“en la economía capitalista contemporánea, todo cambio en las condiciones marginales de sustitución entre bienes tiende a producir un alza del nivel general de los precios”</em>.</p>
<p>Ahora el problema de esta teoría es que <strong>al ejemplo le falta explicar lo fundamental.</strong></p>
<p>Y eso es la respuesta a la pregunta acerca de cuál es ese “cambio en las circunstancias” al que se refiere.</p>
<h4><strong style="font-size: 1.5em;">Siempre un fenómeno monetario</strong></h4>
<p>Volviendo al caso 1 del ejemplo mostrado aquí arriba, podemos ver fácilmente que si la economía solo tiene una unidad de A, B y C, como ellas valen $ 3, $ 4, y $ 12 cada una, la <strong>cantidad de dinero que se usa es 19</strong>.</p>
<p>O sea, dado que hay 19 unidades monetarias dando vueltas en la economía, y que las preferencias de la sociedad valoran más C que A y B en las proporciones mencionadas, entonces 12 unidades monetarias van a C, 4 unidades van a B y 3 van a C.</p>
<p>Ahora en el caso 2 la cantidad total de dinero necesaria para comprar todos los bienes de la economía ha inevitablemente subido. Si A cuesta 12, B, 6 y C, 4, entonces <strong>ahora se necesitan 22 unidades monetarias para avalar estos nuevos precios</strong>.</p>
<p>Es decir que lo que cambió en las circunstancias es precisamente lo que se quería evitar que cambie para elaborar una “teoría no monetaria” de la inflación. Es decir, <strong>creció la cantidad de dinero</strong>. De no ocurrir esto, no hay forma de convalidar los nuevos precios.</p>
<p>O si la hay… Olivera nunca lo explica. Pero he aquí la pregunta: ¿cómo es posible que el nivel general de los precios aumente, si no aumenta la cantidad de dinero?</p>
<p>¿De dónde sale la plata para pagar todo esto?</p>
<h4><strong style="font-size: 1.5em;">Consecuencias concretas</strong></h4>
<p>Llevando al extremo el pensamiento de los heterodoxos, entonces si el gobierno lograra controlar el precio del dólar y de las tarifas, entonces se podría solucionar el tema de la inflación.</p>
<p>En definitiva, el tema pasa porque los precios relativos (el precio del bien A expresado en cantidades del bien B) se mantenga constante.</p>
<p>Sin embargo, en la práctica eso no es lo que ocurre. El <strong>kirchnerismo intentó durante toda su gestión hacer esto y no pudo evitar una inflación acumulada de casi 1.000%</strong>. Es que, a largo plazo, si la cantidad de dinero aumenta, el poder de compra del dinero caerá inevitablemente, y si bien algunos precios pueden controlarse por decreto, otros subirán y subirán.</p>
<p>El dinero, por algún lugar, comenzará a afectar lo precios.</p>
<p>Ahora bien, y para ir cerrando, hay algo de cierto en lo que plantea Olivera. De hecho, a corto plazo tiene mucho sentido. Cuando suben las tarifas, otros precios no caen tan rápido como para contrarrestar esa suba y, finalmente, sube el nivel general de precios.</p>
<p>Pero esto obvia que, primero, las tarifas no tendrían por qué ajustare si no hubiere habido tanta emisión monetaria en el pasado.</p>
<p>Por otro lado, al decir que “en las economías capitalistas contemporáneas” los cambios de precios relativos generan inflación, <strong>se comete el error de crear una teoría general a partir de un caso particular que opera solo en el corto plazo</strong>.</p>
<p><a href="https://www.ivancarrino.com/argentina-no-refuta-a-milton-friedman/">Ni para Friedman</a> en el corto plazo operaba el factor monetario.</p>
<p>Así que para concluir: ni Julio H. Olivera ni sus seguidores heterodoxos pudieron refutar a los monetaristas. Pero, más importante que eso, tampoco tienen una teoría correcta para ayudar a la Argentina a bajar la inflación.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/la-inflacion-de-abril-milton-friedman-y-olivera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Para qué sirven los economistas?</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/para-que-sirven-los-economistas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=para-que-sirven-los-economistas</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/para-que-sirven-los-economistas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 Jan 2019 15:38:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[economistas]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Peter Boettke]]></category>
		<category><![CDATA[predicción]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3636</guid>
		<description><![CDATA[Los errores de estimación no anulan la tarea de los profesionales. Corría el mes de noviembre de 2008, cuando nada menos que la Reina Isabel II, de Inglaterra, visitó la prestigiosa London School of Economics. Dos meses atrás, Lehman Brothers había declarado la bancarrota. La crisis subprime en Estados Unidos ya era un hecho y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center;"><strong>Los errores de estimación no anulan la tarea de los profesionales.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-3636"></span></p>
<p>Corría el mes de noviembre de 2008, cuando nada menos que la Reina Isabel II, de Inglaterra, visitó la prestigiosa London School of Economics.</p>
<p>Dos meses atrás, Lehman Brothers había declarado la bancarrota. La crisis subprime en Estados Unidos ya era un hecho y contagiaba a los mercados financieros y la economía real de todo el planeta.</p>
<p>Luego de escuchar la exposición del español Luis Garicano sobre los motivos del colapso, la Reina preguntó:</p>
<blockquote><p>Si los economistas son tan inteligentes, ¿por qué ninguno previó lo que iba a suceder?</p></blockquote>
<p>Casualmente, hoy por nuestras tierras surge una pregunta similar, que de un lado como del otro se usa para hacer indistintamente política o marketing.</p>
<h3><strong>Pronósticos fallidos</strong></h3>
<p>Si miramos las proyecciones de consenso de los economistas para la inflación en Argentina, observamos que en diciembre de 2017 esperaban un ritmo de 17% anual en diciembre de este año.</p>
<p>En términos de crecimiento económico, en diciembre de 2017 la mediana de los economistas consultados por el Banco Central proyectó un escenario de avance de 3,2% del PBI. Hoy se espera una caída de alrededor de 3%.</p>
<p>Con estos paupérrimos resultados en términos de predicciones económicas, algunos aprovechan para denunciar un complot de los economistas del “establishment” con el gobierno, para ir en contra de políticas “populares”.</p>
<p>Desde otro lado, se usan las predicciones fallidas para criticar la falta de “pericia técnica” de los economistas del mercado. Ahí la idea es gritar a los cuatro vientos que “todos los economistas son unos burros”, menos quien denuncia, claro, que seguramente afirmará que él vio venir la crisis.</p>
<p>Ahora aun cuando sea cierto que los pronósticos de consenso no anticiparon, con un año de anterioridad, la recesión con inflación de 2018, lo cierto es que no es difícil pronosticar una recesión en Argentina.</p>
<p>De los últimos 10 años, en 5 Argentina atravesó una recesión. O sea que si un gurú pronosticara todos los años una recesión, tendría 50% de chances de acertar.</p>
<p>Nada mal.</p>
</div>
<div style="text-align: center;">
<h3 style="text-align: left;"><strong>No es “Made in Argentina”</strong></h3>
<p style="text-align: left;">A raíz de lo anterior, uno podría pensar que los errores de pronósticos son propios de un país como Argentina, tanto porque tenemos profesionales menos formados, como porque los economistas “tienen contratos con el sector público”.</p>
<p style="text-align: left;">No obstante, esta percepción sería falsa.</p>
<p style="text-align: left;">Como vimos al inicio, también en el mundo existen errores de estimación y crisis no previstas.</p>
<p style="text-align: left;">Un trabajo del Fondo Monetario Internacional –supuestos expertos en predicción económica- respalda esta visión.</p>
<p style="text-align: left;">En dicho estudio, titulado “¿Cuán  bien pronostican los economistas las recesiones?” se prueba con datos que, sobre un total de 153 recesiones que ocurrieron entre el período 1992-2014, un año antes solamente en 5 casos ésta fue prevista por los analistas.</p>
<p style="text-align: left;">Repito, solo se previeron recesiones en 5 de 153 casos, una efectividad del 3,3%.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Cuadro 1. Recesiones previstas vs. Realidad.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2019/01/news2.png"><img class="aligncenter  wp-image-3638" alt="news2" src="https://www.ivancarrino.com/wp-content/uploads/2019/01/news2.png" width="590" height="144" /></a></p>
<p><em>Fuente: Zidong An, João Tovar Jalles, y Prakash Loungani. How Well Do Economists Forecast Recessions?</em></div>
<div></div>
<div>
<p>De acuerdo con el estudio del FMI, los malos resultados no varían significativamente entre pronosticadores públicos y privados. Es decir, los economistas del mercado han sido tan malos como el FMI para anticiparse a las crisis.</p>
<p>Ahora bien, uno podría suponer que esto forma parte de un sesgo internacional a favor de los gobiernos porque los economistas buscan adueñarse de algún “contratito”.</p>
<p>Sin embargo, ese no es el caso. Es que las proyecciones no solo fallan al pronosticar recesiones, sino también auges económicos. De acuerdo con la investigación, incluso en el mes de diciembre del año del “boom”, los pronósticos para ese mismo año están en promedio 1,5 puntos porcentuales por debajo de la realidad.</p>
<p>En conclusión, no solo fallan nuestros economistas en predecir las crisis, sino también los más prestigiosos del mundo tanto para buenos como para malos períodos.</p>
<p>Es que tal vez no sea un tema de deshonestidad intelectual ni de un complot contra las “políticas para el pueblo”, sino simplemente que, como decía Niels Bohr, predecir es difícil, especialmente si se trata del futuro.</p>
<h3><strong>¿Para qué están?</strong></h3>
<p>Si los economistas, argentinos, extranjeros, público y privados, son tan malos para anticipar las crisis o los auges del año siguiente… ¿para qué sirven?</p>
<p>En primer lugar, como diría Peter J. Boettke, “la tarea principal del análisis económico es hacer inteligible el fenómeno económico, apoyándolo en los propósitos y planes de los individuos.”</p>
<p>Es decir, <strong>los economistas son mejores explicando por qué suceden los fenómenos económicos que anticipándose a ellos</strong>.</p>
<p>En segundo lugar, porque, si bien queda demostrado que no hay precisión en la predicción sobre crisis económicas, también es cierto que sobre 1153 casos en donde no hubo una recesión, ese escenario se predijo 1145 veces. Una efectividad notable.</p>
<p>Es que las predicciones de los economistas siempre son condicionales y “ceteris paribus”. Es decir, sostienen que “si ocurre X, entonces sucederá y”, siempre que todo lo demás permanezca sin cambios.</p>
<p>En la medida que aparecen cambios inesperados, naturalmente cambiará el escenario futuro.</p>
<p>Por último, los economistas deberían servir para alertar a los políticos de las <strong>consecuencias no deseadas de sus acciones</strong>, como  que la emisión de dinero genera inflación, que los impuestos ahogan al sector privado, y que cerrarse el comercio internacional reduce la eficiencia del aparato productivo del país.</p>
<p>En este último caso, las predicciones también son difíciles de cuantificar, pero no por ello dejan de ser <strong>asombrosamente acertadas</strong>.</p>
<p>Publicado originalmente en <a href="http://www.losmercadosweb.com/para-que-sirven-los-economistas/">Los Mercados</a>.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/para-que-sirven-los-economistas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No Vuelven Más</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/no-vuelven-mas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=no-vuelven-mas</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/no-vuelven-mas/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Jan 2019 10:30:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Contraeconomía]]></category>
		<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[desempleo]]></category>
		<category><![CDATA[inflación Lavagna]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3632</guid>
		<description><![CDATA[El retorno a “los años dorados” del kirchnerismo es un imposible técnico. La economía argentina está mal. Hace 8 años que el PBI no crece. Ahora como al mismo tiempo sí crece la población, el PBI per cápita (la cantidad de producción por habitante) viene cayendo desde el 2011. Este año, si todo sigue así, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>El retorno a “los años dorados” del kirchnerismo es un imposible técnico.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-3632"></span></p>
<p><!--more--></p>
<p>La economía argentina está mal. Hace 8 años que el PBI no crece.</p>
<p>Ahora como al mismo tiempo sí crece la población, el PBI per cápita (la cantidad de producción por habitante) viene cayendo desde el 2011. Este año, si todo sigue así, estaremos en una situación muy similar a la de 2009.</p>
<p>Es decir, <strong>10 años perdidos.</strong></p>
<p>En este contexto, es normal que aparezca la nostalgia colectiva por un pasado mejor.</p>
<p>Recientemente,  en la fila del supermercado, me puse a charlar con una mujer. Como sabía que me dedicaba la economía, me preguntó qué opinaba yo de <strong>Roberto Lavagna</strong>, ex Ministro durante el período 2002-2005.</p>
<p>No pude ni comenzar mi respuesta que me interrumpió para decirme:</p>
<blockquote><p><em>A mí me cae muy bien. Es honesto. Además, cuando él era ministro las cosas estaban mucho mejor.</em></p></blockquote>
<p>Dos días atrás, en un programa de TV, una economista <a href="https://twitter.com/ivancarrino/status/1087007466498469888">me dio</a> un argumento similar, refiriéndose al período 2003-2007 como un ejemplo de crecimiento económico.</p>
<p>Tal vez la prueba más clara de que hay una añoranza por los “años dorados” del kirchnerismo sean las últimas reuniones que algunos políticos con aspiraciones presidenciales han tenido con el ex Ministro Lavagna.</p>
<p>En algún lugar de la mente de muchos está la idea de que habría que volver a aquellos viejos buenos tiempos.</p>
<h3><strong>Los Años Dorados</strong></h3>
<p>Analizando algunos números, es cierto que hubo una época en donde el kirchnerismo podía mostrar un muy saludable desempeño económico.</p>
<p>Entre 2003 y 2007, por ejemplo, la economía creció a un impresionante 8,8% anual promedio. El desempleo, mientras tanto, bajaba del 17,3% al 8,5%, y la inflación –que en los primeros dos años se mantuvo en valores de un dígito pero luego comenzó a subir- era vista como una consecuencia de este fuerte crecimiento.</p>
<p>El primer kirchnerismo recibió una situación fiscal totalmente holgada. En el año 2004, el superávit fiscal del gobierno fue 3,5% del PBI, lo que le permitió al dúo Kirchner-Lavagna salir a gastar dinero público, generando un boom de consumo que contribuyó a la caída del desempleo.</p>
<p>Entre 2004 y 2007, el gasto público en Argentina creció a una tasa anual del 30,3% promedio, muy por encima de la inflación. La Base Monetaria, por su parte, también crecía a ritmo acelerado.</p>
<p>Mientras tanto,<strong> el dólar</strong>, esa fibra tan sensible para los argentinos, mantuvo una calma extraordinaria. Entre 2003 y 2005 cayó desde $ 3,3 a $ 3,0, para luego ubicarse en $ 3,2 hacia fines de 2007.</p>
<p>Por si esto fuera poco, no había “tarifazos” (porque las tarifas estaban congeladas por la <strong>ley de emergencia económica</strong>) y la luz tampoco se cortaba…</p>
<p>En resumidas cuentas, ¡todo andaba bien!</p>
<h3><strong>Imposible Técnico</strong></h3>
<p>Al ver este cuadro de situación es normal que la gente se pregunte si no es posible volver a una economía así.</p>
<p>La respuesta, sin embargo, <strong>es un rotundo NO</strong>.</p>
<p>Es que,  veamos…</p>
<p><strong>Luego de la devaluación de 2002, el tipo de cambio real alcanzó un máximo histórico. </strong>Como se ve en el gráfico de abajo, al abandonar la convertibilidad el tipo de cambio real (es decir, <strong>el poder de compra del dólar en Argentina</strong>) subió un impresionante 188%. Esto implicó que –de la noche a la mañana- todos los productos fabricados en el país se abarataran enormemente, lo que le dio impulso a las exportaciones.</p>
<p><img alt="" src="https://contraeconomia.com/wp-content/uploads/2019/01/2019.01.24.png" width="537" height="440" /></p>
<p>Esa situación, como se aprecia, es hoy muy diferente.</p>
<p><strong>Los salarios reales eran muy bajos. </strong>Otra consecuencia del abandono del 1 a 1 fue la fenomenal licuación de los salarios reales. Es decir, nuevamente de la noche a la mañana, lo que una empresa argentina o extranjera tenía que pagarle a un empleado se derrumbó. En términos concretos, si una empresa pagaba en diciembre de 2001 $ 100 a un empleado, en mayo de 2003 le estaba pagando solo $ 80 a precios de 2001.</p>
<p>En dólares la caída fue más pronunciada todavía. Los salarios llegaron a caer 70% en junio de 2002. En diciembre de 2003, <strong>el mismo trabajador que a fines de la convertibilidad cobraba USD 100, estaba cobrando solo USD 40</strong>.</p>
<p>La violenta reducción de los costos laborales promovida por la devaluación generó incentivos a la inversión, que pasó del 13% al 20% del PBI en pocos años.</p>
<p>Así que el crecimiento “a la China” no solo se daba por las altas tasas de crecimiento, sino porque se basó principalmente en <strong>mano de obra barata</strong> producto de la devaluación. Es decir, un remedio transitorio que solo dura hasta que se ajustan las variables.</p>
<p><strong>Había superávit fiscal. </strong>Otro factor característico de los “años dorados” K era el superávit fiscal. Sin pagar la deuda externa, licuando el gasto en salarios y con abultados ingresos por las retenciones a las exportaciones, la holgura fiscal le permitió al gobierno de Néstor Kirchner avanzar en una <strong>política demagógica de aumento del gasto público totalmente insostenible</strong>. Dicho aumento, al menos a corto plazo, generaron lo que el libro de texto keynesiano dice que debían generar: aumento del consumo, de las ventas, y de la actividad económica.</p>
<p>Hoy no hay margen para hacer lo mismo.</p>
<p>¿Por qué? Porque se acabó la plata. El otrora superávit se transformó en déficit récord, la gente se cansó de la estafa de la inflación y en los mercados nadie cree en la capacidad de pago de Argentina.</p>
<p>No existe escenario peor para aplicar políticas keynesianas.</p>
<p>Como se ve, hoy el tipo de cambio real es bajo, los salarios en dólares altos y se acabó la plata para hacer políticas de gasto populista como las que llevó a cabo Néstor Kirchner.</p>
<p>O sea que, técnicamente, es imposible volver a la “época dorada” del kirchnerismo.</p>
<h3><strong>Semilla de su destrucción</strong></h3>
<p>Antes de finalizar, y para no extenderme demasiado, es necesario resaltar que el regreso a la “década dorada” del kirchnerismo no solo es un imposible técnico, sino además, una idea muy poco recomendable.</p>
<p>Es que todas las políticas iniciadas en dicha época generaron la semilla de su propia destrucción. En resumidas cuentas:</p>
<p>&#8212;&gt; El incremento del gasto público se transformó en una crisis fiscal.</p>
<p>&#8212;&gt; El aumento de la emisión monetaria nos llevó al podio de la inflación mundial.</p>
<p><strong>&#8212;&gt; </strong>El congelamiento de tarifas originó una crisis energética de proporciones.</p>
<p>&#8212;&gt; El boom de consumo conspiró contra la inversión, impidiendo el crecimiento sostenible.</p>
<p>Tenemos que dejar de mirar al pasado reciente para encontrar recetas que sirvan para el futuro. El crecimiento económico no depende del tipo de cambio o del gasto del gobierno, sino del ahorro, la inversión y el aumento de la productividad.</p>
<p>Hay que apuntar a eso, sino estamos condenados a volver repetir los errores de siempre.</p>
<p>Publicado originalmente en <a href="https://contraeconomia.com/2019/01/no-vuelven-mas/">ContraEconomía</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/no-vuelven-mas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tato Bores y la política monetaria</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/tato-bores-y-la-politica-monetaria/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=tato-bores-y-la-politica-monetaria</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/tato-bores-y-la-politica-monetaria/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Oct 2018 19:30:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Contraeconomía]]></category>
		<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[dólar]]></category>
		<category><![CDATA[emisión]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[política monetaria]]></category>
		<category><![CDATA[precios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3455</guid>
		<description><![CDATA[¿Cómo vamos a sobrevivir sin emisión de pesos? La semana pasada fue excesivamente movida para la economía y los mercados en Argentina. El martes 25, el presidente del Banco Central, Luis Caputo anunciaba su “sorpresiva” renuncia a la dirección del banco Un día más tarde, se presentaba el nuevo acuerdo del gobierno con el FMI, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>¿Cómo vamos a sobrevivir sin emisión de pesos?</strong></p>
<p><span id="more-3455"></span></p>
<p><!--more--></p>
<p>La semana pasada fue excesivamente movida para la economía y los mercados en Argentina.</p>
<p>El martes 25, el presidente del Banco Central, Luis Caputo anunciaba su “sorpresiva” renuncia a la dirección del banco</p>
<p>Un día más tarde, se presentaba el nuevo acuerdo del gobierno con el FMI, y Guido Sandleris, nuevo presidente del Banco Central, anunciaba <strong>una nueva política monetaria</strong>.</p>
<p>Las expectativas eran bastante malas previo al anuncio. Es que se especuló con que Sandleris era un marxista no leninista, o bien un fanático del chavismo o del kirchnerismo. Finalmente, no era el caso.</p>
<p>Como sea, lo importante, más allá de su persona y sus antecedentes profesionales, es que presentó una estrategia caracterizada por <strong>dos pilares fundamentales</strong>.</p>
<p>En primer lugar, <strong>la base monetaria crecerá 0%, 0 pesos, cero todo,</strong> hasta junio de 2019. Es decir, la cantidad de dinero emitida por el Banco Central de la República Argentina, que hoy asciende a un total de $ 1,27 billones, se mantendrá congelada hasta junio del año siguiente.</p>
<p>En segundo lugar, <strong>habrá bandas para el tipo de cambio</strong>. Es decir, el dólar podrá flotar libremente, pero solo entre los $ 34 y los $ 44, niveles que irán ajustándose un 3% mensual hasta fines de año.</p>
<p>De ahora en más, la tasa de interés será fijada por el mercado, de acuerdo a la demanda y la oferta de fondos líquidos.</p>
<p>¿Funcionará?</p>
<h3><strong>La crítica de Tato</strong></h3>
<p>Tras los anuncios, el dólar se movió al alza, llegando a tocar un máximo de $ 42 hacia el final de la semana.</p>
<p>En medio de esos movimientos, los funcionarios salieron a “comunicar” aún más los detalles del plan. En una entrevista en Clarín, el flamante presidente del BCRA sostuvo que:</p>
<blockquote><p><em>“Si intervenimos a 44 todos los días de acá a fin de año la base monetaria caería 29/30% y no habría pesos para ir al dólar”.</em></p></blockquote>
<p>Rápidamente, el periodista Marcelo Zlotogwiazda respondió en Twitter:</p>
<blockquote><p><em>“Tampoco habría pesos para comprar papa, para cargar la sube, para pagar el alquiler, para la factura de gas y para cumplir con AFIP”.</em></p></blockquote>
<p>Zlotogwiazda no fue muy original. De hecho,  no hizo más que actualizar <a href="https://www.infotechnology.com/online/Tato-vio-el-futuro-el-viral-que-predijo-el-plan-emision-0-para-bajar-el-dolar-20181001-0001.html">un monólogo del genial humorista Tato Bores</a>, quien en la década del ’80 se reía de un plan monetario que implicaba, también, controlar la cantidad de dinero en circulación.</p>
<p>Tato simulaba el siguiente diálogo entre él y un funcionario nacional:</p>
<blockquote><p><em>“<strong>Funcionario: </strong>Nosotros le pasamos el rastrillo al país, lo dejamos sin un mango, no queda un austral ni para remedios. No se emite, la gente no tiene guita para comprar dólares y el dólar baja…</em></p>
<p><strong><em>Tato: </em></strong><em>Pero escúcheme una cosa, la gente está más seca que galleta de campo. La gente no solo no puede comprar dólares, sino que no puede comprar morfi, no puede comprar remedios, pastillas, ni peines ni peinetas, ¡nada puede comprar!”</em></p></blockquote>
<p>De acuerdo con Tato, entonces, la política monetaria que restringe la cantidad de dinero en circulación podría dar resultados en términos de inflación y caída del dólar, pero <strong>a costa de una fuerte recesión y caída del consumo</strong>.</p>
<h3><strong>Los peines se compran con producción</strong></h3>
<p>Si la teoría “Tato” de la inflación fuera cierta, entonces lo único que habría que hacer para que la gente compre más bienes y servicios sería emitir más pesos. No obstante, eso no sale tan bien.</p>
<p>En los últimos años, <strong>entre septiembre de 2011 y septiembre de 2017,  la base monetaria se multiplicó por 7</strong>. Sin embargo, el PBI real –es decir, la cantidad de bienes y servicios producidos por la economía- <strong>no solo no creció nada, sino que cayó un 3%</strong>.</p>
<p>¿Por qué pasa esto?</p>
<p>El motivo es que para comprar más bienes y servicios, lo que hay que hacer es producir más bienes y servicios primero.</p>
<p>Imaginemos una economía que no utilice dinero. <strong>En una economía de trueque</strong>, si una persona quiere comprar un peine, primero deberá haber producido algo de valor que pueda ser intercambiado por el peine que desea.</p>
<p>Si a esa persona “no le alcanza para el peine” es porque o bien está produciendo demasiado poco, o bien porque está produciendo algo que nadie valora. O sea que para poder efectivamente demandar el peine deberá aumentar el valor de su producción.</p>
<p>Después del trueque las economías pasaron a usar el oro como medio de intercambio. En las economías que utilizaron el oro como dinero también había que producir antes de comprar peines. La única diferencia es que se producía un bien, se entregaba  a cambio del oro que otro había producido, y luego con ese oro se compraba el peine.</p>
<p>Ahora imaginemos qué pasaría si una persona, en dicha época, descubriera una máquina para multiplicar el oro de manera mágica, gratuita e ilimitada: ¿Se volverían todos ricos de la noche a la mañana?</p>
<p><strong>La respuesta es negativa</strong>: lo que ocurriría es que el precio del oro caería, habría hiperinflación en oro y, acto seguido, el metal precioso sería reemplazado por otro bien para ser usado como medio de intercambio.</p>
<p>En las economías modernas, que utilizan el dinero de papel que emiten los bancos centrales, ocurre exactamente lo mismo.</p>
<p><strong>En la medida que no aumente la capacidad productiva de la población, no habrá mayores ingresos y por tanto no habrá una mayor capacidad real de comprar bienes y servicios</strong>.</p>
<p>La emisión de billetes podrá disimular esto por un tiempo, pero a la larga lo único que va a generar es más inflación y devaluación.</p>
<p>Argentina ya probó mil veces con esta receta del fracaso.</p>
<p>Intentemos una vez con algo distinto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/tato-bores-y-la-politica-monetaria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El gobierno debe seguir bajando impuestos</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/el-gobierno-debe-seguir-bajando-impuestos/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-gobierno-debe-seguir-bajando-impuestos</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/el-gobierno-debe-seguir-bajando-impuestos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Jul 2018 19:29:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Panampost]]></category>
		<category><![CDATA[gasto]]></category>
		<category><![CDATA[impuestos]]></category>
		<category><![CDATA[PanAm Post]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3399</guid>
		<description><![CDATA[Argentina no tiene un problema de falta de recaudación, sino uno de exceso de gasto.  Recuerdo cuando era chico y jugaba al fútbol. Solía atajar en el equipo de mi colegio y siempre me fisuraba o lastimaba algún dedo de la mano, o incluso toda la muñeca. Cuestión que cada dos por tres tenía que [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>Argentina no tiene un problema de falta de recaudación, sino uno de exceso de gasto.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-3399"></span></p>
<p> Recuerdo cuando era chico y jugaba al fútbol. Solía atajar en el equipo de mi colegio y siempre me fisuraba o lastimaba algún dedo de la mano, o incluso toda la muñeca. Cuestión que cada dos por tres tenía que ir al hospital.</p>
<p>Arribado al nosocomio, los médicos procedían a sacarme las radiografías, para luego ponerme un yeso, de manera que por 20 o 30 días mi mano no pudiera moverse.</p>
<p>Ahora bien, imaginemos qué tipo de remedio hubiera sido simplemente amputarme el brazo. Seguramente habría sido un gran problema al inicio, pero luego nunca jamás me volvería a lastimar los dedos.</p>
<p>El razonamiento no parece ser de los mejores, ¿verdad?</p>
<p>Claro que no, pero algo similar parece pasar por la cabeza de muchos analistas y políticos argentinos, que para resolver un nuevo desequilibrio fiscal, proponen subir impuestos.</p>
<p>Ahora como recordaba el célebre economista Murray Rothbard, solucionar el déficit fiscal aumentando los impuestos es como querer curar a un paciente matándolo.</p>
<h3>Crisis fiscal, devaluación y FMI</h3>
<p>Hace alrededor de dos meses que Argentina atraviesa una importante crisis cambiaria. El dólar pasó de   $17 en diciembre del año pasado, a casi  $30 a principios de este mes…</p>
<p>La <a href="https://es.panampost.com/marcelo-duclos/2018/05/28/tras-acuerdo-con-fmi-argentina-subira-impuestos-y-promete-reducir-gastos/" target="_blank" rel="noopener">abrupta devaluación</a> se debió principalmente a un giro en la dirección de los capitales internacionales, que decidieron vender sus posiciones en activos “peligrosos” para irse a refugiar en activos más seguros.</p>
<p>Ahora bien, ¿por qué es que los bonos y acciones argentinos son riesgosos? Principalmente, por su elevado déficit fiscal, alta inflación, y su historial crediticio.</p>
<p>El déficit fiscal en Argentina está alrededor del 6% del PBI. La inflación cerrará el año en 30% y los gobiernos nacionales se han hecho fama de incumplir las deudas en el pasado.</p>
<p>Con ese currículum y esa hoja de balance, es muy comprensible que los inversores le tengan tanto miedo.</p>
<p>Ahora bien, para contrarrestar estas tendencias, el gobierno de Mauricio Macri acudió al Fondo Monetario Internacional, quien a cambio de dar una línea de financiamiento de USD 50.000 millones, exigió un ajuste de las cuentas públicas.</p>
<h3>Que la crisis la pague la soja</h3>
<p>Antes de llegada la turbulencia, mucho antes, el gobierno había decidido eliminar las retenciones a la exportación. Las retenciones son impuestos que se cobraban directamente sobre los montos exportados y, en algunos productos, como la soja, llegaban a ser del 35% del total.</p>
<p>Ahora bien, a este último producto, las retenciones no se le sacaron de una vez, sino que se armó un esquema gradual de baja y posterior eliminación, que llevaría a 0% el arancel recién en diciembre de 2022.</p>
<p>Precisamente este tema es el que se comenzó a debatir acaloradamente en distintos medios estos últimos días. Es que algunos analistas, incluso quienes son más cercanos al gobierno comenzaron a plantear la idea de frenar la baja de retenciones, con el fin de no resignar recaudación en momentos en que se necesitan cuadrar los números fiscales.</p>
<p>Lo más significativo es que incluso el <a href="https://es.panampost.com/sabrina-martin/2018/07/16/fmi-sobre-la-economia-en-venezuela-esta-en-estado-de-colapso/" target="_blank" rel="noopener">Fondo Monetario Internacional</a> consideró que ésta podía ser una buena medida, así como la de demorar la entrada en vigencia de la “Reforma Tributaria”, que también implicaba una baja de los impuestos al trabajo, pagado por los empleadores de cierto tipo de mano de obra.</p>
<h3>El problema es el gasto</h3>
<p>¿Servirán estas propuestas? La respuesta es negativa. Es que Argentina no tiene un problema de falta de recaudación, sino uno de exceso de gasto.</p>
<p>Para ponerlo en números, el gobierno anterior recaudó aproximadamente USD $104.000 millones gracias las retenciones a las exportaciones entre 2003 y 2015. Sin embargo, pasó de tener un superávit fiscal de 3,5% del PBI a tener un déficit de 6%.</p>
<p>Lo que pasó fue que, en el mismo momento en que recaudaba fortunas por los impuestos a las ventas externas, también multiplicaba el gasto público como si no fuera a haber mañana.</p>
<p>En 2003 el gasto público fue de USD $32.000 millones. En 2015 de USD $264.000 millones. Es decir, el kirchnerismo multiplicó por 7 el gasto en dólares. Así no hay impuestos que alcancen.</p>
<p>Ahora bien, hay otra dimensión del problema. De acuerdo con los cálculos del FMI, frenar la baja de retenciones a la soja implicaría un “ahorro fiscal” de 0,1% del PBI. Si se demora la reforma tributaria, que baja otros impuestos, el ahorro llega a 0,4% del PBI en total.</p>
<p>Y, claro, si un gobierno promete bajar impuestos que luego no baja, es obvio que va a recaudar más que en el escenario hipotético anterior. Sin embargo, ¿cuál es el costo de tomar dicha decisión?</p>
<p>Me animo a decir que infinitamente mayor.</p>
<p>Es que el compromiso por reducir impuestos genera un ambiente institucional mucho más amigable con la propiedad privada. Después de todo, tener impuestos bajos implica que los generadores de riqueza pueden disfrutar más de sus frutos que en los países donde los impuestos son más altos.</p>
<p>Por este motivo, frenar la baja de impuestos puede generar un beneficio para el gobierno a corto plazo, pero un gran perjuicio para la economía del país en el largo.</p>
<p>Romper los contratos no es gratis, y menos aún cuando implican un menor respeto de los derechos de propiedad.</p>
<p>El gobierno argentino tiene un largo camino por delante a la hora de cerrar un presupuesto que cumpla las normativas del FMI.</p>
<p>Esperemos que no ceda a las presiones y que los ajustes vengan por el lado del gasto, en lugar de seguir penalizando con impuestos a los empresarios y trabajadores que producen en el país.</p>
<p>Entrada originalmente publicada en <a href="https://es.panampost.com/ivan-carrino/2018/07/18/contra-el-fmi-el-gobierno-debe-seguir-bajando-impuestos/">PanAm Post</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/el-gobierno-debe-seguir-bajando-impuestos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Hay que Dolarizar Argentina?</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/hay-que-dolarizar-argentina/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=hay-que-dolarizar-argentina</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/hay-que-dolarizar-argentina/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Jul 2018 15:10:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Panampost]]></category>
		<category><![CDATA[dólar]]></category>
		<category><![CDATA[Dolarización]]></category>
		<category><![CDATA[dolarizar]]></category>
		<category><![CDATA[Ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3626</guid>
		<description><![CDATA[Tras décadas de fallida lucha contra la inflación, la propuesta cobra nuevo vigor. Hace más o menos dos meses que el número más visto en el país es, una vez más, el precio del dólar. Después de dos años y un poco más de tener un mercado cambiario tranquilo (tan tranquilo que ya los industriales [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>Tras décadas de fallida lucha contra la inflación, la propuesta cobra nuevo vigor.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-3626"></span></p>
<p>Hace más o menos dos meses que el número más visto en el país es, una vez más, el precio del dólar.</p>
<p>Después de dos años y un poco más de tener un mercado cambiario tranquilo (tan tranquilo que ya los industriales y exportadores empezaban a quejarse) la devaluación se instaló en el país, en medio de una gran crisis de confianza que ha deteriorado todas las variables financieras.</p>
<p><b>La suba del dólar acumula más de un 50% </b>en lo que va del año, y las expectativas de inflación pasaron de ubicarse en la zona del 20% a tocar el 30% anual en el último relevamiento de expectativas de mercado.</p>
<p>Para los argentinos, esta es una película que ya vimos muchas veces. Gobiernos que no cierran sus números fiscales y el resultado, tarde o temprano, termina siendo <b>la inflación, la devaluación y la crisis</b>.</p>
<p>Así que en este marco, volvió a cobrar relevancia la propuesta de <b>dolarizar la economía</b>.</p>
<h3><b>¿En qué consiste una dolarización?</b></h3>
<p>En términos concretos, dolarizar es adoptar como moneda de curso legal, la moneda legal de los Estados Unidos, que emite allí la Reserva Federal.</p>
<p>Para hacer esto no se necesita el permiso de ese país ni nada por el estilo. De hecho, así como hoy para intercambiar en el mercado inmobiliario los argentinos usan dólares, igual podrían hacerse todas las transacciones de la economía.</p>
<p>Ahora bien, para que el medio de intercambio de Argentina pase a ser el dólar estadounidense, los argentinos deberían poder cambiar todas sus tenencias de pesos por dólares.</p>
<p>Esto nos lleva a un primer problema operativo: ¿a qué tipo de cambio se debería hacer el cambio? Una posibilidad sería que el gobierno pusiera una fecha límite para “la muerte del peso”. En esa fecha, dejaría de tener curso legal la moneda emitida por el Banco Central y el único medio legal de pago sería el dólar.</p>
<p>Obviamente, eso generaría una estampida que podría hacer que el precio del billete verde salte.</p>
<p>Para evitar eso, lo que se hace es que <b>el Banco Central vende todas sus reservas a cambio de pesos.</b> Ahora bien, ¿contra qué habría que intercambiar las reservas? ¿Contra la base monetaria? ¿Contra todos los pasivos monetarios y no monetarios del BCRA?</p>
<p>Cada una de estas posibilidades arroja un tipo de cambio diferente. En el primer caso, el precio del dólar sería de $ 20,4, mientras que <b>en el segundo sería de $ 45.</b></p>
<p>Como se ve, la implementación tendría alguna dificultad que afrontar.</p>
<h3><b>Beneficios esperados</b></h3>
<p>Al margen de estos detalles, lo cierto es que la dolarización de la economía aportaría algunos beneficios, siendo el primero, obviamente, que <b>se terminaría con la inflación.</b></p>
<p>En el año 2000, <b>Ecuador</b> dolarizó su economía en medio de una inflación que llegaba a los tres dígitos anuales. Dos años después, la tasa de inflación era 9,4% anual.</p>
<p>Hoy es la más baja de toda América Latina.</p>
<p>Otro de los beneficios de terminar con la “soberanía monetaria” es que se derrumbaría la prima de riesgo país y, por tanto, la tasa de interés para que los negocios y empresas tomen crédito.</p>
<p>En Ecuador, el Riesgo País, que estaba en los 4.000 puntos en el año 2000, <b>cayó a la mitad luego de la implementación de la medida</b>.</p>
<p>Sin la posibilidad de devaluar y con una inflación baja, predecible y estable, se espera que los incentivos a la inversión y la producción crezcan, de manera que la dolarización no solo pueda terminar con la inflación, sino que además promueva el crecimiento económico.</p>
<h3><b>Costos percibidos y punto débil</b></h3>
<p>Por el lado de los costos, algunos economistas muestran reparos con la dolarización porque ésta implica la imposibilidad, para el Banco Central del país, de oficiar como <b>“prestamista de última instancia”</b>. O sea que, si hay una corrida bancaria, el Banco Central de Argentina no podría imprimir dólares, por lo que no podría rescatar a los bancos.</p>
<p>Sin embargo, <a href="https://pdfs.semanticscholar.org/4977/8ce6879644896bf67929b4d8ad99b8350bc6.pdf">de acuerdo con Myriam Quispe-Agnoli y Elena Whisler</a>, quienes estudiaron los casos ecuatoriano y salvadoreño:</p>
<blockquote><p><i>“… si bien  la dolarización limita la capacidad del Banco Central para operar como prestamista de última instancia, puede hacer que las corridas bancarias sean menos frecuentes, porque los consumidores y las empresas tienen mayor confianza en el sistema bancario local. El motivo es que la dolarización reduce el riesgo moral presente en sistemas bancarios muy dolarizados (…) Bajo la dolarización  y sin  riesgo de tipo de cambio, los bancos tendrían que manejar mejor sus riesgos de liquidez y solvencia, tomando medidas precautorias”.</i></p></blockquote>
<p>Otro temor que aparece siempre es que con la misma moneda que los Estados Unidos, las empresas locales no podrían competir, todo se importaría del extranjero, y la economía dolarizada terminaría totalmente fundida producto de la competencia de extranjeros más eficientes.</p>
<p>Obviamente, esta crítica es infundada. Es que <b>la competitividad no depende del tipo de cambio</b> ni de la capacidad de devaluar de un Banco Central, sino de cuestiones estructurales, como la flexibilidad de los mercados, el peso del sector público, los impuestos, las regulaciones, el gasto público y el capital físico y humano que posea el país.</p>
<p>Y obviamente, aquí es donde aparece <b>el punto más difícil sobre la dolarización</b>.</p>
<p>Es que incluso cuando pueda ser totalmente eficiente como sistema para frenar la inflación, <b>una regla monetaria como ésta no tiene efectos sobre el nivel de gasto público, el déficit fiscal y la carga tributaria de la economía</b>.</p>
<p>Es decir que, en última instancia no blinda a la economía frente a las crisis.</p>
<p>Y esto lo puede decir muy bien la propia Argentina. Es que por una década nada menos tuvo un sistema bastante similar a la dolarización. Cuando Argentina tuvo su <b>ley de convertibilidad, </b>el tipo de cambio era fijo con el dólar y la inflación fue casi inexistente durante todo el período.</p>
<p>Sin embargo, <b>eso no fue suficiente para atar las manos de los políticos gastoadictos nos llevaron a la crisis fiscal más demoledora de nuestra historia reciente</b>.</p>
<p>Así que, para terminar: ¿sería una buena alternativa para eliminar la inflación dolarizar Argentina? Sí, sin dudas que sí.</p>
<p>¿Sería el fin de los problemas económicos argentinos? No, y de hecho, si atacáramos de una vez <b>las verdaderas causas de éstos</b>, el sistema monetario elegido no sería un tema prioritario.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/hay-que-dolarizar-argentina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argentina necesita más liberalismo</title>
		<link>https://www.ivancarrino.com/argentina-necesita-mas-liberalismo/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=argentina-necesita-mas-liberalismo</link>
		<comments>https://www.ivancarrino.com/argentina-necesita-mas-liberalismo/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Mar 2018 16:07:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[ivancarrino]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Liberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Otros Medios]]></category>
		<category><![CDATA[Adam Smith]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[liberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[mercado]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.ivancarrino.com/?p=3196</guid>
		<description><![CDATA[Ser liberal en Argentina implica un doble desafío. Es difícil definir qué es el liberalismo. El liberalismo es una filosofía política, una teoría económica y también una forma de encarar la vida. El liberalismo parte de la persona tal como es y defiende un sistema que funcione con esta naturaleza humana. Cuando Adam Smith escribió [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong>Ser liberal en Argentina implica un doble desafío.</strong></p>
<p align="center"><span id="more-3196"></span></p>
<p>Es difícil definir qué es el liberalismo. El liberalismo es una filosofía política, una teoría económica y también una forma de encarar la vida.</p>
<p>El liberalismo parte de la persona tal como es y defiende un sistema que funcione con esta naturaleza humana.</p>
<p>Cuando Adam Smith escribió su metáfora de la mano invisible, no pensó en seres ideales, bondadosos y perfectos, sino que lo hizo teniendo en cuenta un rasgo inmutable de la naturaleza del ser humano: su egoísmo.</p>
<p>Alguno podrá pensar que el egoísmo (la idea de que las personas nos movemos por incentivos personales) inevitablemente llevará al ser humano a “pisar las cabezas” de los demás para avanzar. Sin embargo, según Smith, esta característica puede ser la piedra fundamental del progreso, si se enmarca en <b>un contexto institucional adecuado.</b></p>
<p>Así, si el contexto institucional hace que el individuo no pueda violar derechos de terceros, entonces a éste no le quedará otra que seducir a sus congéneres para prosperar en la vida.</p>
<p>Al panadero, para vender más, no le queda otra que hacer un mejor pan a mejor precio.</p>
<h3><b>Moral y útil</b><b> </b></h3>
<p>Los liberales defendemos la libertad porque ésta es un valor en sí mismo. Dado que somos humanos y tenemos capacidad de empatía, sabemos lo que se sufre cuando no se es libre de perseguir los fines propios y <b>entendemos que cada persona desee para sí misma gozar de libertad</b>.</p>
<p>El robo y la violencia son actos crueles que atacan la libertad de las personas. El liberal los rechaza y defiende la paz y el intercambio voluntario.</p>
<p>Ahora los liberales también defendemos la libertad porque esta “funciona”. ¿Y funciona para qué? Funciona para derrotar la pobreza y generar prosperidad.</p>
<p>En realidad, de la pobreza sale la gente con su propio esfuerzo. Es del esfuerzo de cada uno y de su voluntad de donde sale la mejora individual. En eso no hay atajos.</p>
<p>Sin embargo, hay sistemas que generan mejores incentivos para que el esfuerzo personal efectivamente se canalice en mejoras individuales y sociales. El liberalismo es sin dudas es el mejor de ellos. Es que en el liberalismo se respeta la propiedad privada.</p>
<p>Y cuando la propiedad privada está bien garantizada, los empresarios están dispuestos a invertir en nuevas líneas de negocio, en investigación y desarrollo, en nuevos productos o nuevas tecnologías, todo lo cual redunda en una mayor producción y una mejor satisfacción de las necesidades de todos.</p>
<p>Si hay más empresas, hay más demanda de trabajo, y eso incrementa los salarios reales. En una economía de mercado, todo el que tenga derecho de propiedad (que lo tiene el empresario y también el empleado) y esté dispuesto a aportar valor para recibir valor, recibirá los beneficios del intercambio. Es ahí donde se genera riqueza y se reduce la pobreza.</p>
<h3><b>Ser liberal en Argentina</b></h3>
<p>El liberalismo es una filosofía universal, así que no distingue entre países, culturas o colores. Sin embargo, en cada país  tendrá diferentes vicisitudes.</p>
<p>En Argentina, defender la economía de mercado parece ser algo <b>totalmente minoritario</b>. De acuerdo al <a href="https://eseade.wordpress.com/2018/02/19/mentalidad-pro-mercado-un-indice-mundial/">Índice Mundial de Pensamiento Pro-Mercado</a> elaborado por el investigador Carlos Newland del Instituto Universitario ESEADE, nuestro país se encuentra al final de la tabla, reflejando la <b>poca valoración que los argentinos le dan a las instituciones de la libertad</b>.</p>
<p>Si miramos de <b>Libertad Económica</b>, verificaremos algo similar. El país forma parte del grupo de economías catalogadas como “mayormente poco libres” junto con Nigeria, Pakistán e India.</p>
<p>En este marco, ser liberal en Argentina implica un doble desafío. Por un lado, se debe batallar y denunciar un sistema totalmente antiliberal, plagado de trabas burocráticas, restricciones al comercio, alta inflación, impuestos altos y déficit fiscal crónico.</p>
<p>Pero por el otro, se debe luchar contra una cultura que se ha acostumbrado a las mieles del proteccionismo, el populismo y el intervencionismo.</p>
<p>Así, ser liberal en Argentina implica, en muchas ocasiones, ser tratado de insensible, mala persona, defensor de los grandes intereses corporativos, etc. etc. Por supuesto, <b>nada más alejado de la realidad</b>.</p>
<p>En mi caso personal, no me desanimo. El país tiene mucho por ganar si adopta medidas liberales y por eso hay que seguir dando la batalla.</p>
<p>Con rigurosidad y respeto, tenemos que seguir explicando los beneficios de la libertad. Argentina  necesita más liberalismo, especialmente si quiere abandonar su largo proceso de decadencia.</p>
<p>Publicado originalmente en el <a href="http://www.laprensa.com.ar/462675-Argentina-necesita-mas-liberalismo.note.aspx">Diario La Prensa</a>.</p>
<p><b><i> </i></b></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.ivancarrino.com/argentina-necesita-mas-liberalismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
